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Del PJ al PO, menú diverso en el reparto posprimaria
UNOS USAN SISTEMAS MÁS FLEXIBLES; OTROS, MÁS RÍGIDOS A LA HORA DE DISTRIBUIR CARGOS

Al inscribir las alianzas, antes de la medianoche del 10, también se registraron los reglamentos electorales de cada ensamble. Ahí figuran los aspectos operativos: desde cuántos avales debe presentar un candidato para poder competir hasta cómo se identificarán las boletas que participen de la primaria. En esos anexos aparece un componente relevante y es cómo se distribuirán los lugares en caso de que, naturalmente, haya más de una lista. Veamos:
I. El FpV replica el sistema extremo y terminante del peronismo, según el cual las listas para entrar en la discusión deben superar el 25%, si no, no "cobran" ningún lugar. Ese régimen fue el más exitoso para inducir a los acuerdos, lo cual a la vez refuerza la centralidad del jefe de turno -en este caso Cristina de Kirchner- que, para completar el mapa, maneja a los apoderados del PJ a través de Carlos Zannini. De hecho, en todos los segmentos de cargos legislativos -senadores y diputados nacionales, legisladores provinciales y para el Parlasur- el FpV marcha a instaurar listas únicas. Ejercer una jefatura tiene, como instrumento adicional, controlar el engranaje que permite que un dirigente pueda ser, o no, candidato. En eso, el peronismo fue eficaz y siempre, a través de la junta electoral del FpV, administró a los que deja o no competir.
II. Al margen del reparto poco propenso a incluir minorías que aplicó el kirchnerismo, aparecen otros frentes con un poco más de apertura: UNA, el pacto entre José Manuel de la Sota y Sergio Massa, y Progresistas, que postula a Margarita Stolbizer, fijaron un reparto que requiere un piso del 20% y, entre los que superen ese porcentaje, el reparto es mediante el D'Hondt. Como referencia, si la segunda boleta más votada supera el 35%, eso implica que la distribución sea por partes iguales. En UNA, depende del distrito, varía el porcentaje para el reparto de diputados: en Capital, por caso, es del 30%, lo que también funciona para forzar las listas de unidad.
III. Más aperturista terminó, presionado por sus socios, el PRO de Mauricio Macri, que aceptó, a regañadientes, el reclamo de Ernesto Sanz y Elisa Carrió, socios minoritarios del frente Cambiemos, que querían un piso bajo y lograron que sea del 15%, a partir del cual se empeza a repartir por D'Hondt. El radicalismo aprendió de la experiencia de Ricardo Gil Lavedra en las PASO de 2013 que no llegó al 22% del piso y quedó afuera de la disputa. Como Carrió, tal como contó este diario el martes, decidió ir con boletas propias en la mayoría de los distritos en el tramo de legisladores nacionales, el piso para entrar en la discusión es determinante de las posibilidades.
IV. El Frente Popular, que lleva como candidato presidencial a Víctor de Gennaro, a través de un frente entre Unidad Popular y el Partido del Trabajo y el Pueblo (PTP), además de varios partidos provinciales, también fijó un régimen del 15% de piso más reparto con D'Hondt. Sin embargo, a diferencia de Cambiemos, en el FP se preparan para presentar boletas compartidas en el grueso de los distritos, lo cual vuelve en cierto modo intrascendente el modo para distribuir los cargos en disputa.
V. Otros que ofrecen variables aperturistas son Compromiso Federal de Adolfo Rodríguez Saá -que presentará candidatos en 15 provincias- y el frente MST-Nueva Izquierda, que postula a Alejandro Bodart y a Vilma Ripoll para pelear en la provincia de Buenos Aires. Los dos, ubicados en bordes lejanos del espectro ideológico aunque curiosamente uno fue socio en el pasado cercano de Fernando Pino Solanas y el otro estuvo a punto de serlo en este turno, fijaron un régimen sin piso y con reparto vía D´Hondt. De todos modos, lo hacen con una ventaja: ambos se preparan para ir con boletas únicas, por lo cual el riesgo de internas es bajísimo o nulo.
VI. Por eso, el esquema más osado -pero a la vez necesario- es el que estableció el FIT: sin piso, reparte con D'Hondt y fija un sistema de rotación mediante el cual el candidato ganador para una banca permanecerá en el cargo el tiempo similar al porcentaje de votos que sacó en la primaria. Esto es relevante porque el FIT marcha a internas entre Jorge Altamira y Nicolás del Caño, pero además con boletas de legisladores enfrentadas entre el PO y el PTS en la mayoría de los distritos, por lo cual es esencial el mecanismo de distribución y, a la vez, el sistema de rotación que ejecuta hace años la izquierda para compensar entre los distintos sectores y partidos.


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