18 de noviembre 2010 - 00:00

Denuncias legislativas, a la Justicia

El culebrón de denunciantes y denunciados por supuestas ofertas de sobornos para facilitar la aprobación del frustrado Presupuesto 2011 en Diputados concluyó con el envío de las acusaciones a la Justicia en medio de una escandalosa reunión de Asuntos Constitucionales que se coronó con la trompada de Graciela Camaño a Carlos Kunkel (ver nota aparte).

Las denunciantes Elsa Álvarez (UCR), Cynthia Hotton (Valores por mi País) y Elisa Carrió (Coalición Cívica) finalmente revelaron nombres de los supuestos encargados de ausentar opositores o torcer voluntades la semana pasada en el recinto. Álvarez se refirió a los llamados de un secretario de Julio De Vido y del jefe de Sedronar, José Granero. Hotton apuntó contra la diputada oficialista Patricia Fadel y Carrió tuvo una presencia fugaz para ratificar un presunto acuerdo espurio entre la UCR y el kirchnerismo que definió como «un escándalo de corrupción» para justificar la cuestión de privilegio.

Desmentida

«Niego rotundamente haber intimidado a alguien», afirmó Fadel, ante la comisión de Asuntos Constitucionales que preside Camaño y desmintió así los dichos de Hotton, quien -relató- la llamó a su celular para pedirle apoyo a un proyecto de su autoría, minutos antes de la hora prevista para la votación, el miércoles pasado.

Además, la diputada kirchnerista comentó ante la comisión que, luego de frustrarse la sesión de la semana pasada, Carrió pasó junto a ella y le agradeció: «Muchas gracias, vuelvo a ser candidata en 2011», contó que le dijo la líder de la Coalición Cívica. Hotton, por su parte, manifestó que ese día Fadel le dio argumentos de por qué debía apoyar el Presupuesto y dijo que le sugirió ausentarse del recinto con la excusa de que «uno siempre puede tener alguna complicación familiar».

En tanto, la Justicia citó tanto a Hotton como a la diputada radical Álvarez por haber denunciado supuestas maniobras para que cambiaran el sentido de sus votos o se ausentaran de la sesión de la semana pasada.

La santacruceña Álvarez relató que la noche de la sesión recibió cuatro llamados a su celular para pedirle que se levantara de su banca y abandonara el recinto.

Primero aseguró que la llamó Granero, a quien dijo conoce de su pueblo, e indicó que en esa comunicación le preguntó «qué grado de compromiso» tenía con el proyecto opositor y si en todo caso le «causaría mucho perjuicio» ausentarse.

Preocupación

Álvarez aseguró que, tras responderle que no se iba levantar, recibió el llamado del intendente de su localidad (Puerto San Julián), Nelson Gleadell, que estaba en Buenos Aires y se mostró «preocupado» por el resultado del debate. «Guarda, porque se pueden caer varias obras para Puerto San Julián», le dijo el mandatario comunal, aunque Álvarez dijo que le explicó que «no es tan así», porque la oposición iba a «votar otro proyecto», por lo que el intendente «se quedó tranquilo». Según relató la diputada radical, el tercer llamado fue de alguien que se identificó como «el secretario privado del ministro Julio De Vido» que quiso comunicarla con el funcionario, pero la santacruceña dijo que cortó la llamada.

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