- ámbito
- Edición Impresa
Depende de nosotros
Diego Maradona habló con Lionel Messi y le dio la confianza y su apoyo. El entrenador le dijo que ante Uruguay debía jugar «su partido» para «cerrarles la boca a todos».
Sin embargo, esta dura realidad nos tapa el bosque: Argentina está en puesto mundialista, por encima de Uruguay y Ecuador, los rivales directos que tiene el equipo de Diego para pasar al mostrador de embarque hacia el Mundial del 2010.
Noventa minutos más tarde de lo previsto, a las 21 de la Argentina, el plantel llegó al Hotel Sheraton en la zona de Punta Carretas y copó las tres plantas que tenían reservadas para jugadores, cuerpo técnico y médico, utilería y dirigentes. Antes de su partida desde Buenos Aires ya sabíamos que Diego había avanzado en la definición de los titulares, a pesar de las dudas que habían sobrevolado en la cabeza del seleccionador en puestos y en nombres clave. El lateral derecho y los regresos de dos hombres de peso en la consideración de Maradona: Martín Demichelis y Juan Sebastián Verón. La lesión de Zabaleta, la necesidad de controlar en todo el ancho del campo a los dos temibles delanteros uruguayos, Luis Suárez, goleador del Ajax y nuestro conocidísimo Diego Forlán obliga a conformar una línea de cuatro defensores con oficio de marca, más que de salida o proyección. No queda otra que poner un central y el elegido es Nicolás Otamendi que en la divisiones inferiores de Vélez jugó esporádicamente en ese puesto. El otro lateral lo tendrá a Gabriel Heinze, dejando su lugar en la zaga para Martín Demichelis, que jugó un rato ante Perú después de más de dos meses de recuperación en su tobillo derecho y que necesitó de una charla a solas con Diego el lunes por la noche en el predio de Ezeiza.
En el medio se mantienen Mascherano y Di María, en la derecha se suma Jonás Gutiérrez en el carril después de haber jugado un par de metros más atrás ante los peruanos. El ingreso de Verón cambia el sistema táctico y jugará más cerca de la recuperación, pero apostando también a su posesión de balón y con la obligación de asistir a los puntas: Messi y Gonzalo Higuaín.
Las posibilidades de números están de nuestro lado, pero no es para tranquilizarse, porque el equipo no da esa posibilidad, no lo ha dado hasta aquí.


Dejá tu comentario