13 de diciembre 2011 - 00:00

Desafío PRO: debut de Legislatura con voto a megaproyectos

El presidente de Boca, Daniel Angelici, Mauricio Macri y el ministro porteño Esteban Bullrich, ayer en la asunción de Jorge Macri en la intendencia bonaerense de Vicente López.
El presidente de Boca, Daniel Angelici, Mauricio Macri y el ministro porteño Esteban Bullrich, ayer en la asunción de Jorge Macri en la intendencia bonaerense de Vicente López.
Estrena, por estas horas, el nuevo jefe de la Legislatura porteña, Cristian Ritondo, el cargo que dejó Oscar Moscariello, con el desafío de lograr votos para proyectos que fueron inviables con la anterior composición de las bancas. Aunque no cambia demasiado para el PRO, la conquista de aliados le concede la posibilidad de poder llevar al recinto al menos dos iniciativas que Mauricio Macri viene pidiendo que sean aprobadas.

No es una tarea fácil hacer debutar a la nueva Legislatura con sanciones que no contarán con despacho de comisiones, simplemente porque no hay comisiones funcionando, ya que aún no se cerró el acuerdo para el reparto entre oficialismo y oposición.

La idea es convocar a una sesión extraordinaria para el miércoles de la semana que viene; de concretarse, sería el primer debate con la nueva conformación donde el PRO sube de 24 a 26 bancas propias sobre las 60 del recinto, con dos aliados del bloque Unión por Todos, un desprendimiento de la Coalición Cívica y un diputado ex PRO, como Daniel Amoroso. Sólo le faltarían dos legisladores para contar con los 31 votos que necesita el permiso para el megaproyecto inmobiliario que impulsa la empresa IRSA en la Costanera sur porteña, en los terrenos de la ex Ciudad Deportiva de La Boca. El pretencioso diseño propone la construcción de torres, calles internas y amarras para embarcaciones, entre otras innovaciones, pero ha sido resistido por la oposición durante años. Los mismos empresarios fueron incluso a la Legislatura a explicar los alcances de las construcciones, pero tampoco lograron los votos en el año legislativo que concluyó la semana pasada.

Otra ley, más reciente, impulsa la concesión por treinta años de 36 hectáreas, también en el sur porteño, para un Centro de Transferencia de Cargas. Esa iniciativa es impulsada por el Gobierno porteño juntamente con la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) y también necesita 31 votos.

La mayor dificultad estará en reunir los dos tercios imprescindibles para habilitar el tratamiento de los proyectos sobre tablas, un desafío para el inicio del segundo mandato de Macri.

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