Más de 200 manifestantes del movimiento «Ocupen Los Angeles» fueron arrestados en el desalojo realizado ayer a la madrugada del campamento que habían establecido frente al Gobierno municipal de la ciudad. La acción llevada a cabo por 1.400 policías, muchos de ellos con equipo antidisturbios, evitó sin embargo algunas escenas violentas como las que se vieron en otros desalojos de campamentos como los de Nueva York y Oakland. Ante el gran despliegue policial, los manifestantes se fueron voluntariamente o desplegaron una resistencia pasiva por la cual no fue difícil para los policías sacarlos del lugar. El campamento era uno de los más grandes remanentes del movimiento de los «indignados» en EE.UU., después de que en las últimas semanas se desmantelaran otros en Nueva York, Oakland y Portland.
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