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Desembarcan en Atenas FMI, BCE y UE; definen si otorgan ayuda
Figurita repetida. Miles de manifestantes con pancartas y banderas volvieron a tomar las calles de Atenas y la explanada del Parlamento griego para protestar contra las políticas de austeridad que implementó el Gobierno heleno.
La consigna era: «Sin partidos ni ideologías, declaramos nuestra indignación». Solamente en la capital griega, unas 20.000 personas confluyeron en la céntrica Plaza Sintagma ante el Parlamento según estimaciones de los medios, y permanecieron hasta altas horas de la noche. Algunos también se proponían quedarse.
En dirección a la representación parlamentaria, gritaron consignas como «Ladrones, ladrones». Además, en las ciudades de Tesalónica y Patras, en Creta y en el Peloponeso miles de personas salieron a las calles, informó la radio estatal. Las protestas transcurrieron pacíficamente.
Los expertos le pidieron a Grecia que acelere el proceso de reformas, que allanaría el camino a la siguiente cuota del paquete de rescate, por valor de 12.000 millones de euros. El primer ministro, Giorgos Papandreu, y su consejo de ministros dieron a conocer el lunes a la noche, tras una reunión maratoniana, un nuevo y duro programa que prevé un ahorro de 6.000 millones de euros este año y otros 22.000 a finales de 2015. El nuevo plan se someterá al voto del Parlamento a comienzos de junio.
Además, el Estado prevé ingresar otros 50.000 millones hasta 2015 mediante la privatización de empresas y la venta de bienes inmobiliarios estatales. El resultado de la inspección determinará si Atenas recibe el quinto tramo del paquete de ayuda. Pese a recibir 110.000 euros el año pasado de la Unión Europea y el FMI, Grecia vuelve a estar al borde de la insolvencia, ya que sus esfuerzos por cumplir sus objetivos se están viendo frenados por una profunda recesión y la caída de ingresos.
Papandreu volvió a buscar consenso en una reunión ayer con el presidente del país y rechazó referirse a reportes según los cuales podría considerar un referendo sobre las medidas adicionales de austeridad. «En este momento crítico necesitamos consenso nacional. Estoy abierto a todas las buenas ideas y propuestas realistas», señaló Papandreu a los periodistas, tras mantener un encuentro con el presidente, Carolos Papoulias.
Los diarios griegos estaban ayer colmados de notas que apuntaban que el Gobierno considera la opción de convocar a un referendo nacional sobre las medidas adicionales de recortes, luego de que los partidos opositores manifestaran su desagrado.
«O bien acordamos con nuestros acreedores un programa de duros sacrificios que traiga resultados, y asumimos las responsabilidades de nuestro pasado, o retornamos al dracma», aseguró la comisaria griega de Pesca del bloque, Maria Damanaki, citada por la Agencia de Noticias de Atenas. Grecia recibió una advertencia de la UE indicando que no recibiría más ayuda, a menos que hubiera un amplio consenso político, como en el caso de Irlanda y Portugal. El líder opositor conservador Antonis Samaras rechazó de todas maneras el nuevo paquete de medidas de austeridad que le presentó ayer el primer ministro. «El Gobierno lastra la economía con nuevos impuestos que dañan a la última fuerza productiva del país», dijo este martes el presidente de los conservadores, Nea Dimokratia (ND).
Entretanto, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) pronosticó desde París, tras tres duros años de recesión en Grecia, un pequeño crecimiento del 0,6% para 2012. Para las exportaciones prevén una suba del 9,4% en este y el próximo año, luego del 3,8% en 2010. Sin embargo, el desempleo crecerá este año al 16%, tras un 12,5% en el año previo, y el año que viene volverá a aumentar ligeramente. La OCDE destacó que es imprescindible que se implemente estrictamente en Grecia el duro programa de ahorros y las reestructuraciones planeadas.


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