7 de mayo 2015 - 00:00

Desgarradora carta de joven violada en taxi

Manuela, la joven de 20 años que denunció que fue abusada sexualmente por el chofer de un taxi que tomó a la salida de un bar en el barrio porteño de Colegiales, escribió una desgarradora carta.

"A partir del sábado 18 de abril, a determinada hora, en determinado lugar, tengo en mi haber, en este capítulo de mi vida, una violación", comienza narrando la joven, quien agrega: "Me falló la intuición y estuve en el lugar equivocado, en el momento equivocado, con la persona equivocada. En fin, se trata de un error que cometí.

En la carta, Manuela explica por qué decidió tomarse el taxi sin dinero y sin sus pertenencias. "Me subí porque era un radio taxi Premium. Ahí cometí el primer error, porque los violadores no sólo están en los callejones oscuros esperando para atacar o en las vías del tren. Los hay en las oficinas, en las confiterías, en las familias, en los parques y en los radiotaxis", detalló. Agregó que "mi segundo error fue haber perdido el conocimiento. Pero mi violador, a diferencia de mí, cometió un delito: la violación".

Se refirió también a su futuro: "La totalidad de mi vida no puede reducirse a que me haya violado un tipo que, dicho sea de paso, no sólo está prófugo sino que está libre. Y para mí la libertad es lo más preciado que tenemos y él, no se la merece".

Futuro

"Merezco volver a ser libre y volver a tener sueños. Merezco volver a sentir cosas lindas y no este veneno que tengo dentro mío. Merezco volver a reír con ganas y a llorar sólo por lo que haga falta. Merezco tener una familia y unos amigos que puedan contar conmigo".

La joven asegura además que "puede que jamás me olvide de esa eternidad en la que fui sometida a ese infierno de escuchar la respiración y la excitación de él mientras me violaba. Ni su cara de placer frente a la mía de pánico. Puede que nunca olvide su cara ni su voz".

"Pero tampoco voy a olvidar nunca qué es lo que merezco y quién soy y algún día me va a doler menos. Y la vida que tenía antes del 18 de abril (que hoy parece una utopía) algún día me pertenecerá de vuelta", dijo al finalizar su carta, que dio la vuelta por todos los medios.

Manuela concluye diciendo: "Me juré a mí misma que no voy a rendirme hasta que no haya justicia".