14 de noviembre 2016 - 00:00

Desplome y represión

Desplome y represión
 El viernes, en un programa de cable con un "Plan M.áximo" de alcance televisivo, deslizamos la idea que el dólar está sujeto a un esquema represivo por el Banco Central y que esto podría ser una de las explicaciones a la fuerte caída de las acciones locales, desde que el 7 de este mes se disparó la suba de tasa y especialmente la de los "spreads" de riesgo en los EE.UU. (como planteamos el 5 de octubre, otra podría ser una burbuja). Esto sorprendió al conductor que con una óptica progre-socialista entendía que el Gobierno deja flotar libremente la paridad cambiaria. El concepto de "represión" financiera puede no gustar, pero es un término acuñado en paralelo Edward Shaw y Ronald McKinnon en 1973 (Financial Deepening in Economic Development y Money and Capital in Economic Development) criticando al mecanismo de estados emergentes para "licuar" su deuda reprimiendo las tasas de interés por debajo de su nivel "natural" (tasa < inflación), lo que tiende a concentrar el costo del pago de la deuda en los ahorristas, disminuyendo el consumo, el crecimiento y el valor de la moneda. Este mecanismo puede ser utilizado de manera inversa para que el estado coloque deuda y disminuya la inflación (tasa > inflación, beneficiando a los ahorristas), lo que tendería a revaluar la moneda y estimular el consumo y el crecimiento. En esencia se ancla una variable económica para controlar las demás; así en la Convertibilidad se ancló el dólar para controlar la inflación y el costo del dinero y ahora se ancla la tasa para controlar la inflación y el dólar. El problema es que la economía es sistema de interrelaciones donde al intervenir puedo controlar algunas variables, pero nunca todas (en la convertibilidad "saltó" el empleo). Mientras el desarmado de operaciones internacionales de "carry trade", que tanto apuntalaron la suba, se disuelve en economías menos "represivas" entre las distintas variables financieras (monedas, Bolsas, etc.) aquí se concentraría en lo bursátil -como única variable enteramente libre- lo que explicaría la brutal baja de estos días (las empresas locales son cada vez más "ineficientes"). Con $733 millones operados en acciones (57% encima de promedio del mes) el Merval retrocedió el viernes 3,51% a 15.659,74 puntos, desplomándose 6,54%/11,08% en la semana/mes. Apenas 1 papel ganador en la semana/mes (Tenaris 9,65/10,57) y lo peor en San Miguel -21,3%/-25,81%. Burbuja o "desarme", la baja siguió. A esperar que en su momento las aguas se calmarán.

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