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Detienen a cuatro policías por robo
Fuentes judiciales y policiales informaron que los arrestos se realizaron el martes, luego de una investigación iniciada hace aproximadamente 15 días, tras la denuncia de un policía que advirtió manejos turbios de dinero y actitudes extrañas por parte de algunos de sus compañeros. Los voceros dijeron que los policías apresados son cuatro oficiales que se desempeñaban en las seccionales 1ª y 2ª de Escobar y en el Grupo de Apoyo Departamental (GAD) y habían ingresado a la fuerza hace tres años, luego de tres meses de instrucción.
Algunos de ellos, explicaron los informantes, cumplían roles importantes y «clave» dentro de las dependencias, ya que estaban como jefes de guardia y recepcionaban los llamados o intervenían en la primera instancia de los hechos denunciados.
Uno de los policías fue detenido en momentos en que, junto a su hermano -también apresado en la causa-, se disponía a asaltar una agencia de quiniela de Escobar. Los voceros detallaron que los otros tres efectivos fueron atrapados en sus lugares de trabajo.
La causa se inició hace unos 15 días, cuando un policía acudió a su jefe para advertirle que había visto movimientos extraños de dinero y notables cambios en el nivel de vida de algunos de sus compañeros, por lo que sospechaba que se estaban moviendo en el circuito ilegal. Con algunos datos aportados por ese informante, el jefe de la Departamental Zárate-Campana, Mario Caballero, acudió ante la fiscal Gaggiotti, radicó una denuncia e inició una pesquisa interna, para la cual convocó a todos los jefes de zona de la fuerza, con años de servicio y de su confianza, con el fin de evitar que se filtrara información.
El grupo de pesquisas policiales, integrado por cerca de 30 comisarios, llevó adelante, con control de la fiscalía, numerosas diligencias, que incluyeron seguimientos, escuchas telefónicas y filmaciones, en base a las cuales se obtuvieron datos sobre la banda.
Las fuentes dijeron que el grupo se movía como «una banda criminal» y aseguró que estos policías «son delincuentes que la propia fuerza se encargó de depurar».
«Son chorros y, si están en la otra vereda, hay que mandarlos presos. Además, por el tipo de hechos que hacían, podría haber ocurrido una desgracia en cualquier momento», dijo un jefe policial que participó de la pesquisa. En tanto, la fiscal de la causa además de imputarlos por los hechos, los acusó de conformar una asociación ilícita, ya que en la causa se reunieron pruebas sobre los encuentros que la banda tenía asiduamente para planear los golpes, algunos de los cuales no llegaron a concretar al surgir imprevistos o inconvenientes de último momento, dijeron las fuentes judiciales.


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