Como todas las provincias están dentro del Pacto Fiscal, precisan obtener el permiso de la Casa Rosada cada vez que quieren endeudarse. La Ciudad de Buenos Aires es la que más ha sufrido las trabas del Gobierno para hacerlo, pero otros distritos comienzan a tener problemas similares.
Por supuesto, a las cifras emitidas localmente hay que agregar lo que las provincias consiguieron en el exterior, especialmente entre 2009 y 2011. Chubut con su fideicomiso respaldado por regalías hidrocarburíferas, la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Salta y Neuquén están entre las que consiguieron financiarse en dólares en ese lapso. Pero ahora, totalmente cerrado el mercado internacional para colocaciones de emisores argentinos, para las provincias la única alternativa de conseguir fondos frescos para cubrir sus rojos es a través de emisiones locales. Como las colocaciones tienen tramos de corto plazo, rápidamente cae el stock en circulación que posee cada distrito. En resumen, éstas son las que se muestran más activas:
En la lista de espera hay otras provincias, pero en general los procesos para llegar a colocar en el mercado local son bastante lentos y desorganizados. Uno de los potenciales emisores que no termina de definirse es Mendoza, otro Santa Fe, mientras que Chubut está avanzando con algo más de rapidez para llegar al mercado local. En el caso de Santa Cruz, la pelea con el gobernador Daniel Peralta hace inviable en el corto plazo cualquier aparición en el mercado.
Si bien es cierto que el mercado para colocaciones de estas características es limitado, al mismo tiempo el crecimiento de los plazos fijos ($ 8.000 millones en agosto) deja claro que en estos momentos sobra bastante liquidez. Y este tipo de títulos podrían resultar una alternativa adecuada para ganar un poco más de tasa en relación con lo que pagan hoy los bancos por un depósito a plazo.
Un informe realizado por Puente muestra que la mayoría de los bonos colocados cotiza sobre la par, especialmente aquellos que fueron emitidos con cláusula «dollar linked». «La evolución de estos bonos demuestra el interés que existe entre los inversores por colocaciones de estas características y además la poca oferta que todavía hay en el mercado», señalan en la compañía.
La gran incógnita es si las provincias que no son autorizadas a emitir deuda por el Gobierno nacional tienen alternativa. La respuesta es que no. Uno de los principales jugadores en el mercado de deuda provincial le explicó a este diario que «para que alguna provincia pueda emitir sin autorización debe salir del Pacto Fiscal firmado con la Nación. Y hoy se trata de una posibilidad remota para la gran mayoría», indicó. Además, aquellas provincias que emitieron deuda en el exterior entrarían automáticamente en default en caso de salirse del acuerdo fiscal con la Nación, algo que hasta ahora no había sido tenido en cuenta por los gobernadores que propician esta alternativa.


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