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Deudores le piden auxilio a Moreno por suba de cuotas
Por internet, cientos de tomadores de préstamos a tasa variable acordaron reunirse (ya no virtual, sino físicamente) esta semana para pensar en conjunto un reclamo que solucione su situación.
Los contactos por internet de los deudores comenzaron con el comentario de un tomador de un crédito hipotecario con tasa variable acerca de su caso. La cuota se le triplicó en dos años y casi alcanza hoy el total de sus ingresos. Una situación que se repite para todos los deudores hipotecarios que con créditos a tasa variable vieron ajustar sus cuotas de un interés inicial del 8,5% a alrededor del 25% actual.
Decenas de personas en la misma situación se unen con comentarios todos los días. Ahora en Facebook, bajo el nombre «Tasa variable», acaban de formar un grupo que coordinará las medidas a seguir.
«Los abogados dicen que estos temas se negocian particularmente con el banco porque no hay legislación que ampare al deudor por los incrementos de tasas», asegura un comentario. Pero aun así, intentarán que un profesional los asesore en forma conjunta.
«Ya mandé cientos de e-mails a diputados y senadores, pero hasta marzo me dicen que no podrán atendernos», agrega otro deudor que propone la vía legislativa, pero se enfrentó con el período de descanso en el Congreso.
Por último, otra idea comienza a tener fuerza: acudir a Moreno. Hace sólo cuatro meses, el polémico funcionario pidió a los principales bancos del país que informen sobre las tasas que aplican para los préstamos que otorgan. En aquel momento, fines de agosto del año pasado, la mira de Moreno se ubicó en las tasas por descubiertos, ante informaciones que aseguraban que llegaban a cobrarse intereses del 65% anual.
La carta que envió a los directorios de las entidades estaba emitida por la Dirección de Lealtad Comercial (que depende de la Secretaría de Comercio Interior), con la exigencia de que en 72 horas se presente información detallada sobre tasas y publicidades de cada banco (tanto gráficas como radiales, televisivas y en internet, como otras que se hayan publicado), bajo riesgo de «apercibimiento».
La tasa Badlar, de referencia también para los créditos hipotecarios, había subido considerablemente a mitad de año por la corrida que se produjo por el retiro de depósitos del sistema. El tema se disipó rápidamente en aquella oportunidad y la medida fue leída desde las entidades financieras como una suerte de presión para que se moderara el interés cobrado por los bancos. Pero en los meses siguientes, las tasas volvieron a retomar la tendencia ascendente y la Badlar está hoy por encima del 19%. Para los préstamos hipotecarios suele cobrarse esa tasa más el 3%.
Como el interés que se cobra por préstamos no está regulado, Moreno intentaba en ese entonces encontrar algún punto por el cual sancionar a las entidades por publicidad engañosa o algún otro tema de deslealtad comercial.
Hoy los deudores apelarían a la misma estrategia. «En los simuladores de cuotas, por ejemplo, cuando se pasaba a la tasa variable, nunca se mostró un alza tan grande. También los bancos aseguraban que la cuota no superaría el 40% de los ingresos del tomador del crédito y hoy hay casos en los que llega al 90%», explicó a este diario un deudor.


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