- ámbito
- Edición Impresa
Día de campo con los opositores
Felipe Solá
quema de las retenciones móviles.
El encuentro con el colectivo Unión-PRO se extendió durante casi tres horas en la sede de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) en la Capital Federal. «Fue una reunión que confirmó la línea que venimos llevando y queremos prosperar para dar soluciones al campo mediante una ley rural, una ley marco que se vote lo antes posible antes o después del 28 de junio», dijo De Narváez.
El referente del peronismo disidente que será primer candidato a diputado del frente Unión-PRO en la provincia de Buenos Aires aseguró que «el Gobierno va a dejar de perseguir al campo». «En cada intendencia, no sólo a nivel nacional y provincial, deberá haber un hombre del campo», aseguró.
No obstante, poco después Solá discrepó al asegurar que «no es necesario ni obligatorio que haya dirigentes agropecuarios en nuestras filas» y hasta consideró difícil que se puedan aprobar los cambios que pide el agro.
Sin embargo, Macri y De Narváez confirmaron que «las coincidencias con la Mesa de Enlace» son totales. El primero en retirarse fue el jefe de Gobierno porteño, quien al llegar destacó que el sector agropecuario tiene la capacidad de «competir a nivel internacional». «A partir del 10 de diciembre, la Argentina va a tener otro escenario y se van a discutir otras cosas en el Congreso», subrayó además Macri, tras defender la decisión de Gabriela Michetti de renunciar a la Vicejefatura de Gobierno porteña para ser candidata a diputada nacional.
Mario Llambías, titular de CRA y anfitrión, ofició de vocero en el final y expresó que el «saldo de la reunión fue positivo, porque todo lo que es conversar y poner puntos en común es bueno».
Al salir de ese encuentro, la dirigencia agropecuaria se internó en una nueva reunión, pero esta vez con el puntano Rodríguez Saá en la Sede de la Sociedad Rural. «No se puede armar la liga de los gobernadores porque todos son delegados del Ejecutivo y esto al sistema federal no le hace nada bien, gobernadores hay muy pocos en la Argentina», se quejó el ex candidato presidencial de Es Posible, para diferenciarse de otros gobernadores pero-
nistas.
«Surgió algo maravilloso, hablamos de todos los temas, como el programa del campo, el electoral y las fiscalizaciones de la elecciones; fue una reunión entre gente que tiene muchas ideas, mucho espíritu de diálogo y muchas coincidencias», destacó el gobernador de San Luis.
El mandatario se zambulló en la campaña y reiteró que «queremos que el rabino Bergman sea el fiscal general de las elecciones, la oposición se tiene que apurar para aprobar esto, ya que esto nos va a dar mucha seguridad el 28 de junio». Además, adelantó su plataforma electoral para el campo: «Si fuera presidente, las medidas agropecuarias que tomaría serían: sacar las manos al campo, a los precios, a las exportaciones, y hay que hacer un plan para que bajen las retenciones hasta que desaparezcan».


Dejá tu comentario