Ercolini dispuso que sea enjuiciado por compra de trenes a España y Portugal . Máximo Tribunal rechazó planteo por Río Turbio y por Skanska.
Salvado. Julio De Vido logró sortear la tormenta política luego del pedido de desafuero de un fiscal, pero su panorama judicial se oscureció ayer.
El exministro de Planificación Federal y actual diputado Julio De Vido coronó un martes negro en la Justicia federal en la misma jornada en que concurrió a tribunales a anoticiarse de la elevación a juicio por su presunta responsabilidad en la tragedia de Once, cuyo proceso oral comenzará el 27 de septiembre. Al mismo tiempo, el juez Julián Ercolini elevó a juicio la acusación en su contra por la compra de "trenes chatarra" a España y Portugal, y la Corte Suprema rechazó su apelación en el expediente que investiga irregularidades en la construcción de la Central Termoeléctrica de Río Turbio. Una denuncia colateral a esa causa por poco le cuesta una expulsión de la Cámara de Diputados. A ese panorama, se sumó la luz verde del máximo tribunal a la validez de una prueba clave para la reapertura del escándalo Skanska, cuya resurrección también complica al exministro.
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De Vido aseguró que el juicio en su contra por eventual responsabilidad penal en la tragedia de Once es "un acto más de persecución del Gobierno" de Mauricio Macri en su contra. "Nadie está más dolido que yo de lo que pasó", dijo sobre el episodio que causó la muerte de 51 personas en el choque del tren Sarmiento contra el andén N° 1 de la estación terminal, en 2012. Yo fui metido por la ventana en esta causa, donde no fui mencionado en la instrucción ni en el debate anterior", sostuvo De Vido, aunque en la sentencia condenatoria, el Tribunal Oral Federal N° 2 pidió que se abra una investigación en su contra. En su recorrida por Comodoro Py también cargó contra el llamado a indagatoria solicitado por Claudio Bonadio para el 3 de octubre por la compra de Gas Natural Licuado (GNL) y deslizó que se debe ampliar "esta investigación al ministro (Juan José) Aranguren y la nueva gestión de la empresa estatal ENARSA ya que continuaron con la compra de GNL".
Pero antes de que culminara con el trámite de rigor de notificación, cayó sobre él una elevación a juicio por parte de Ercolini en la misma causa por la que se encuentra detenido el exsecretario de Transporte Ricardo Jaime. Bajo los cargos de administración fraudulenta agravada por haber sido cometida en perjuicio de una administración pública, el magistrado dio el paso formal para que junto a Carlos Retuerto Castaño (integrante de la CNRT) sea juzgado por los "actos jurídicos" -acuerdos, contratos y addendas- que permitieron la compra de material ferroviario a España y Portugal que según la AGN eran de rezago y por ende "inservibles". Cuando todos los preparativos se cumplan (y las apelaciones) se fijará fecha para el inicio del debate en el que Jaime y su asesor Manuel Vázquez estarán en el banquillo, acusados de haber recibido retornos por esa compra.
Corte, a la carta
Pero la Corte Suprema fue la encargada de asestar las últimas estocadas contra De Vido para cerrar una jornada negra en cuanto a su panorama judicial. La defensa del exministro había llegado a la Corte cuestionando la resolución que había revocado su sobreseimiento, paradójicamente dictado por Bonadio. En el marco de la causa por irregularidades en Río Turbio se investigan posibles delitos en la licitación, adjudicación, ejecución, financiamiento y el pago de sobreprecios en las obras de la central termoeléctrica. Por unanimidad, los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz utilizaron una fórmula remanida de la Corte para rechazar planteos: "la presentación no había sido dirigida contra una sentencia definitiva o equiparable a tal". Así, el máximo Tribunal dejó libre el camino para que el diputado -que atravesó una tormenta política por el pedido de desafuero, indagatoria y detención formulado por el fiscal Carlos Stornelli en una causa derivada de esas obras por convenios firmados con universidades para la realización de obras- sea ahora investigado por el aspecto central de ese expediente. La Cámara Federal tiene a estudio la apelación contra la decisión del juez Luis Rodríguez de imprimirle un freno al fiscal sobre todos sus pedidos, cuyo revés implicaría que, al menos se lo llame a indagatoria también en este desprendimiento.
Las malas noticias no dejaron de arreciar desde la Corte, aunque de manera indirecta: Declaró "inadmisible" un recurso de queja presentado por la defensa de Fulvio Madaro, en la causa Skanska. Ese intento buscaba impugnar la validez como prueba de las grabaciones donde un síndico y un exejecutivo de la firma sueca mencionaban posibles coimas para la ampliación de gasoductos. La propia Corte había pedido validar esa prueba apenas hubo recambio presidencial, con lo que la decisión se volvió más que predecible. Con la resurrección de ese caso, De Vido volvió a quedar en la mira.
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