19 de octubre 2016 - 00:00

Diálogos en Wall Street

Wall Street en el subibaja. A ratos se deprime con las tasas en alza. Gordon Gekko conserva una visión optimista.

 Periodista: Una de cal y otra de arena. La Bolsa no se decide.

Gordon Gekko: Es un contrapunto intenso. Las elecciones, la Fed, la inflación, el repliegue de los bonos globales, por un lado, y por otro, la corroboración de que los balances vienen mejor, y, en menor medida, la expectativa de un acuerdo en la OPEP que estabilice al precio del crudo.

P.: Me parece que hay una telaraña de preocupaciones que no es fácil de apartar.

G.G.: Si pudiera anestesiar a las tasas largas se facilitaría el trámite alcista. Si los balances fueran decepcionantes, como el de Alcoa cuando se estrenó la temporada, podríamos buscar un piso con rapidez. Pero las manos vienen mezcladas, hay un calendario que no se puede obviar como la votación presidencial el 8 de noviembre, y así la definición se dilata. Si no hay golpe de nocáut, se resolverá por puntos, por acumulación de impactos.

P. ¿Cree que la elección sigue generando incertidumbre? ¿Hay quién piensa que Hillary Clinton no será la próxima presidenta?

G.G.: Después del "Brexit", todo el mundo querrá contar los votos primero.

P.: Una casa de apuestas en Londres ya está pagando las posturas a favor de Hillary sin esperar el veredicto de las urnas.

G.G.: Eso es marketing del negocio. Pregúnteles cómo les fue cuando hicieron lo mismo antes del referendo griego y le pagaron a los que se inclinaron por el Sí.

P.: Y triunfó el No.

G.G.: Tal cual. Y desde el punto de vista de los mercados hay más información que obtener. Supongamos que gana Clinton, ¿qué pasará en el Congreso? ¿Se quedarán los demócratas con la presidencia y las dos Cámaras? Si hubiera una barrida completa, la primera lectura va a ser muy negativa. ¿Cuánto van a subir los impuestos?, será la preocupación número uno de empresas e inversores.

P.: ¿Qué decir de la Fed y la crónica anunciada de la suba de tasas? ¿Esta vez será la vencida?

G.G.: La intención no se discute. En su último cónclave, nueve de las doce Fed distritales solicitaron elevar la tasa de descuento un cuarto de punto. Más claro échele agua.

P.: ¿Quizá la Fed se atreva a innovar en su reunión del 2 de noviembre, sin esperar a que se realicen las elecciones?

G.G.: A esta altura sería lo mejor para los mercados, dar vuelta la página y enterrar la incertidumbre. Sin embargo, acabo de escuchar a Eric Rosengren, el presidente de la Fed de Boston, uno de los tres disidentes que votó por ajustar la tasa el mes pasado, y dijo que le parece razonable dejarlo para diciembre. "En ningún modelo econométrico, postergar una decisión por una reunión hace diferencia".

P.: Veamos la otra campana. Usted a priori era optimista con los balances, y más allá de un mal comienzo, han levantado la puntería. ¿Cómo son los números actualizados?

G.G.: Con 52 balances publicados (el 10% del S&P 500) el 83% ha excedido las estimaciones.

P.: Sabemos que el truco consiste en colocar la vara a ras del suelo.

G.G.: Lo interesante es que las ganancias por acción crecen el 8,19%. No es trivial, me imagino que la cifra final se atenuará, pero de todos los temas en danza me parece por lejos el que más pólvora promete.

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