14 de febrero 2014 - 00:00

Dicen en el campo

...que ya a mediados de febrero la incertidumbre, tanto sobre los precios como por el clima, sigue siendo mayúscula, entre otras causas porque en los últimos días si bien algunas zonas que aún se mantenían en sequía se vieron favorecidas por precipitaciones, en otras las lluvias fueron torrenciales agravando los anegamientos que ya había, especialmente en varias localidades en pleno corazón de la Pampa Húmeda. Esto, además de los daños directos, aceleró los ataques de plagas y el crecimiento de malezas, e hizo que algunos analistas ajustaran nuevamente a la baja las perspectivas de cosecha a alrededor de 50-51 millones de toneladas de soja y 20-22 millones de toneladas de maíz. Incluso el USDA, el departamento de Agricultura de los Estados Unidos, comenzó a bajar las estimaciones para la Argentina aunque, como es habitual, siempre lo hace desde un escalón más alto (54 para la soja y 24 para el maíz). Esto, más los vaivenes del dólar, que tozudamente insiste en mantenerse alrededor de $ 12 para el "blue", a pesar del esfuerzo de los funcionarios como Jorge Milton Capitanich, Axel Kicillof o Juan Carlos Fábrega, del Banco Central, hizo que los productores sigan "parados" en lo que a negocios se refiere.



...que la inactividad, sin embargo, no impidió las reuniones y hasta asambleas como las de Bahía Blanca o Trenque Lauquen, en las que se va midiendo la creciente inquietud entre los productores, pero también el malhumor por la actitud oficial que sigue enfrentando al "campo". Y, en este contexto, los insólitos rumores sobre una nueva "intervención" al mercado de Liniers no contribuyeron a distender la situación. Tan es así que hasta el ahora hiperoficialista y novel funcionario del Mercado Central, Alberto Samid, tuvo que salir a aclarar los tantos (sobre todo, a sus pares funcionarios), y a señalar que es en la comercialización donde se puede llegar a bajar hasta un 20% el precio del producto. ("El problema no está en la hacienda. Está en los mostradores", dijo el matarife), mientras que las lluvias serían ahora uno de los frenos que está registrando la oferta en el principal mercado concentrador de ganado del mundo. O sea, que no es por una maniobra de los productores (imposible, por otra parte, dada la cantidad de establecimientos que hay en todo el país) como pretenden endilgar desde algunos despachos oficiales. Lo concreto es que el manoseado sector de la carne, que llegó a ser el más emblemático del país, volvió a registrar un nuevo golpe con la suspensión de las actividades que la brasileña Marfrig impuso a su planta de Hughes, en Santa Fe. El frigorífico es uno de los escasísimos activos extranjeros que aún quedan en la Argentina en el sector frigorífico.



...que, no ocurrió lo mismo con las propuestas (también imposibles) de regenerar alguna forma de Junta Nacional de Granos, que tuvo un costo indiscutible para el país, y que fue disuelta en los tempranos ´90, tema en el cual en el oficialismo todos parecen estar de acuerdo (a favor), o no se animan a discutir el tema, aunque sea otro error. Como para compensar, se escuchó una frase alentadora: "nosotros no necesitamos cobrar más impuestos", disparó el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, durante un almuerzo en su residencia oficial, Las Costas, (en el que se sirvieron humitas saladas con salteado de charqui, cazuela de cordero y mousse de cayote, todo bien acompañado con Colomé Reserva 2009). El acotado grupo de periodistas nacionales anotó rápidamente. También cuando insistió con su eventual candidatura para 2015, respaldando la idea con su gestión actual: "la economía (salteña) está equilibrada. La provincia no está sobregirada", dijo. Sin embargo, la frase saliente fue que "el clima viene bien; el problema es todo lo demás", que quedó flotando, sobre todo, si se tiene en cuenta el desarrollo agroindustrial que viene logrando Salta, donde se hace más de 2 millones de hectáreas de agricultura, de los cuales al menos una cuarta parte es de soja (cuando no hay seca). También cultivos intensivos, como el tabaco, son muy fuertes en la provincia, igual que viñedos y bodegas (ya hay más de 33, algunas con exclusivos y codiciados- vinos de altura, de las cuales 25 cuentan con planteos turísticos, básicamente hoteles y restaurantes). Sin embargo, varios rubros están complicados: la falta de exportaciones y la distancia a los grandes centros de consumo (entre 1.500 y 2.000 km a Buenos Aires), son los principales aspectos que jaquean a distintos productos. El flete de 1 tonelada de grano a Rosario cuesta lo mismo que de Buenos Aires a Estambul, en Turquía. Por eso, el interés en avanzar con el ferrocarril, el ramal del Belgrano, el C 14 a Chile, o el Ferronor al país trasandino, ya que para llegar al Pacífico, en algunos casos, hay apenas 200 km. Tal vez, el ministro Julio De Vido pueda considerar esta situación que le cambiaría las posibilidades a todas las provincias del norte. Para el tabaco el tema este año parece que es más complejo, a pesar del respaldo provincial. "Somos lobbistas del tabaco por la inserción laboral que tiene", defiende Urtubey, pero parece que en este caso el aumento de la producción local, el fuerte incremento en los costos y la caída de la demanda internacional (especialmente en EE.UU y en la Unión Europea) conforman un cóctel que va a ser difícil de digerir...

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