14 de agosto 2009 - 00:00

Diputados: el “canje” funcionó para oficialistas y sus aliados

El bloque del Frente para la Victoria registró una asistencia casi perfecta. Pero los aliados fueron clave a la hora de prorrogar las facultades delegadas.
El bloque del Frente para la Victoria registró una asistencia casi perfecta. Pero los aliados fueron clave a la hora de prorrogar las facultades delegadas.
La bancada kirchnerista cosechó en el recinto una adhesión casi perfecta de sus diputados. De los 111 legisladores que le quedan al oficialista Frente para la Victoria, 108 apoyaron la prórroga de facultades delegadas hasta el 24 de agosto de 2010. Pero la aprobación de ese proyecto no hubiese sido posible sin un plan de «incentivos» y tentaciones para propios y aliados, muchos de los cuales abandonarán sus bancas a fin de año.

Las únicas tres deserciones kirchneristas estuvieron a cargo del jujeño Carlos Snopek, de viaje con preaviso, la cordobesa Nora Bedano -ausente en el recinto- y la fueguina Mariel Calchaquí, quien se abstuvo a la hora de votar. Más allá de estos tres casos, el resto de la bancada oficialista marcó asistencia perfecta y acompañó el proyecto del Gobierno nacional.

El oficialista bonaerense Dante Dovena, de línea directa con Néstor Kirchner, festejó con su voto afirmativo la Agencia que la Casa Rosada le prepara para cuando deje su banca el 10 de diciembre. El diputado manejará un presupuesto de unos 1.300 millones de pesos para organizar cooperativas de trabajo destinadas a desocupados y dependerá directamente de la presidente Cristina de Kirchner.

Otros oficialistas decidieron acatar las órdenes de Agustín Rossi tras recibir promesas de futuros cargos en el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, donde acaba de desembarcar Julio Alak.

En el bando de los aliados de centroizquierda también trascendieron anoche versiones sobre eventuales negociaciones para convencerlos de votar con el kirchnerismo. Carlos Raimundi, de Solidaridad e Igualdad, acompañó la iniciativa oficialista, y su nombre suena para ocupar un cargo en Cancillería cuando abandone su banca en diciembre próximo. Allí la Casa Rosada ya había ubicado a radicales K, como el neuquino Horacio Quiroga, quien renunció a la Subsecretaría de Relaciones Institucionales del Ministerio de Relaciones Exteriores para militar en el cobismo opositor de paladar negro.

El bonaerense Mariano West recibió la promesa de ser ungido nuevo jefe de la bancada kirchnerista a fin de año en reemplazo de Agustín Rossi, cada vez más lejos de la Casa Rosada. Y la aprobación, la semana pasada, de una ley para subir los impuestos a los productos electrónicos importados y favorecer la promoción industrial en Tierra del Fuego, sirvió para ablandar las voluntades de los fueguinos Rubén Sciutto (Frente para la Victoria) y también a los ex ARI Leonardo Gorbacz y Nélida Belous.

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