4 de julio 2013 - 00:00

Discurso malvinero ante la nueva cúpula militar

Si les faltaban hipótesis de conflicto a las fuerzas, el discurso de la Presidente en la ceremonia de asunción de los nuevos mandos militares dio pista a otra operación Rosario, de oratoria. No es sólo Gran Bretaña el blanco: se incorporó a Francia y Portugal; la "Vieja Europa", definió la mandataria en relación con la prohibición de sobrevuelo por esos países que recayó en el avión del presidente de Bolivia, Evo Morales (ver nota en pág. 14).

Cristina de Kirchner
encabezó ayer la ceremonia en la que se puso en funciones a la nueva cúpula de las Fuerzas Armadas. A su arribo al Colegio Militar de la Nación, cuartel emblemático del Ejército Argentino, tres cadetes -uno por cada fuerza- obsequiaron rosas a la jefa de Gobierno, gesto protocolar inusual que fue iniciativa del flamante dueño de casa, el titular del Ejército, general César del Corazón de Jesús Milani.

Acompañaron a la Presidente el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; el ministro de Defensa, Agustín Rossi; y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, entre otras autoridades nacionales, legislativas, judiciales y militares. Rossi tomó juramento al general Luis María Carena como nuevo jefe del Estado Mayor Conjunto; y también a los designados titulares del Ejército, general César Milani; de la Armada; contraalmirante Gastón Erice; y de la Fuerza Aérea, brigadier mayor Mario Callejo.

El fervor presidencial continuó con el clásico malvinero; la necesidad de cimentar los lazos de hermandad entre los países latinoamericanos, y recordó que "durante la Guerra de Malvinas fueron los países del Cono Sur aquellos que brindaron ayuda a la Argentina". La mención apuntó sin decirlo a Perú, cuya fuerza aérea cedió un escuadrón de aviones Mirage, arribaron a la base de Tandil en medio de una operación secreta, pintados con el esquema nacional, pero no llegaron a participar de la contienda. Aquellos que nos decían que éramos "majestuosos y maravillosos colaboraron con el enemigo", ironizó Cristina de Kirchner hacia los Estados Unidos. Luego retomó el rol actual de los uniformados, más vinculado al desarrollo tecnológico y la asistencia en catástrofes que "ayudará a cerrar la brecha que se abrió en nuestro pueblo" durante la última dictadura militar, dijo, como si ese hecho fuese un fenómeno que involucró sólo al ámbito castrense. "La refuncionalización de las fuerzas no será formal, sino conceptual, por eso hemos creado la Secretaría para la Emergencia Nacional en casos de tragedia", remarcó y recordó la labor de los militares durante las inundaciones en la ciudad de La Plata.

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