Discute el Club de París si se puede negociar con Argentina

Edición Impresa

• Francia y EEUU, a favor de retomar el diálogo por la deuda de u$s 6.650 M

El Club de París debatió la semana pasada una posible reanudación de las negociaciones con la Argentina. En una reunión, la copresidente de la entidad multilateral, Delphine de Sahuguet d'Amarzit afirmó haber recibido indicios de funcionarios argentinos en ese sentido. Sin embargo, desde el Ejecutivo desinflaron anoche esa posibilidad al explicar que la Argentina de momento está abocada a sus pagos corrientes de deuda, y a clausurar el juicio iniciado en Nueva York por los fondos buitre.

Parte de la reunión del 27 de febrero en la entidad giró en torno del eventual reinicio de discusiones por la deuda impaga de 6.650 millones de dólares, que se eleva a cerca de u$s 9.000 millones en caso de computar intereses. La representación de Estados Unidos ante el club fijó una posición a favor de "mantener vivo algún nivel de conversación" con la Argentina y que el organismo lleve a cabo "algún esfuerzo para que continúe al menos el contacto con las autoridades argentinas", de acuerdo con un documento al que tuvo acceso este diario.

Hubo voces disonantes: el miembro en representación de Alemania minimizó la posibilidad de retomar las negociaciones al recordar que en una reunión que mantuvieron a fines de enero en Chile Cristina de Kirchner y la canciller del país europeo, Angela Merkel, la propia jefa de Estado argentina le recordó que "la Argentina daría prioridad a los acreedores privados antes que a los miembros del Club de París". En la misma línea se ubicaron los delegados de Suecia y Holanda.

Al final del debate, D'Amarzit anunció su intención de mantener contactos con las autoridades argentinas pero afirmó que evitará "crear cualquier tipo de expectativas" sobre eventuales avances en las negociaciones.

Además de priorizar los pagos corrientes de su deuda (el 31 de marzo deberá desembolsar 200 millones de dólares) y enfocarse en el resultado del juicio en Nueva York, la Argentina mantiene discusiones de baja intensidad con el Club de París por dos obstáculos: la posición contraria a afrontar los intereses que contabilizan los acreedores, y la decisión de evitar pagos al contado. Pero también puso un freno en las negociaciones la condición de la entidad de ajustar un posible acuerdo al monitoreo del Fondo Monetario Internacional (FMI), que la Argentina rechaza de plano.

Parte de la exposición de D'Amarzit se basó en conversaciones "fuera de los canales oficiales" durante "una visita ministerial francesa a la Argentina". La funcionaria alegó que de esas charlas había surgido la eventual disposición de "aprovechar una posible visita a París" del ministro de Economía, Hernán Lorenzino, para "reiniciar una ronda de discusiones", algo que por el momento parece descartado del lado argentino. La visita más reciente a la Argentina fue del primer ministro, Jean-Marc Ayrault, el 25 de enero, e incluyó una audiencia con Cristina de Kirchner en la Casa Rosada.

El cierre del debate en el organismo internacional fue negativo para la Argentina. Los representantes de Inglaterra, Alemania, Estados Unidos y España confirmaron que en adelante "votarán contra cualquier propuesta nueva de financiamiento para Argentina en los bancos internacionales de desarrollo" con excepción de "las iniciativas de reducción de la pobreza, que serán analizadas caso por caso".

Dejá tu comentario