Dólar: continúa goteo en bancos (público y privado)

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La fuga de dólares dejó de ser hace tiempo una preocupación. Los banqueros miran hoy inconmovibles, sin demasiado para hacer al respecto, el goteo que sufren las cuentas en moneda extranjera. Hoy son los propios clientes los que rechazan tomar un crédito en dólares ante la mayor expectativa de devaluación que tienen sobre el peso. Y frente a esto, el retiro creciente de billetes norteamericanos de las cuentas pasó a ser apenas un indicador entre muchos de la especial aprehensión que aún mantienen los argentinos por el dólar.

Empresas, particulares y organismos públicos ya retiraron más u$s 1.300 millones de los bancos sólo en lo que va del año (considerando la última semana que aún no registran las cifras oficiales). Este drenaje complicó a tal punto los esfuerzos del Banco Central para acumular reservas que los meses de enero y febrero ya se convirtieron en el peor comienzo de año registrado por el organismo desde la crisis de 2002, con una pérdida de más de u$s 1.700 millones.

No alcanzaron los intentos del Gobierno de pesificar, el año pasado, la mente de los ahorristas. Por el contrario, crecieron en este tiempo las expectativas de devaluación. Hoy por hoy estamos considerando una sobrerreacción en el dólar blue, porque en $ 8 nos parece exagerado. Pero sí, claramente, la variable que sabemos que hoy debe mirar el Banco Central es la relación entre las reservas y el dinero que circula, que muestran un tipo de cambio implícito muy por encima del oficial, explicaron un ejecutivo de un banco de primera línea a este diario. La relación entre reservas y la base monetaria refleja ahora un tipo de cambio implícito de $ 7,22, según surge de los últimos datos que reveló el Banco Central en su informe semanal. Era, hace sólo un mes, de $ 6,76. Y hace un año, de $ 4,60.

Este tipo de cambio implícito en las reservas (un dólar simbólico que debió ser equivalente al oficial sólo bajo la ley de la Convertibilidad) está ahora más cercano a la cotización que tiene el billete en las cuevas (el blue, que cerró el viernes en los $ 7,82) y al tipo de cambio local que están considerando los inversores del exterior para fin de año (el que surge de los NDF, los contratos a futuro que se negocian en Nueva York, que se ubica en los $ 7,20).

Aún así, la moda dolarizadora no parece estar involucrando por estos días solamente al sector privado: dos de cada tres divisas que abandonaron los bancos en enero y febrero fueron retiradas por organismos del sector público. El destino es un misterio en la City: algunos banqueros y analistas consideran que todo ese dinero terminó en manos del Gobierno para sostener sus gastos en los meses preelectorales, mientras otros consideran que fue vendido a manos amigas para contener lo que hubiera sido una estampida más fuerte del blue.

Para los banqueros, el drenaje se sostendrá siempre y cuando se mantengan las actuales expectativas de devaluación. Lo raro sería que, en este contexto, los depósitos en dólares se quedaran, comentó hace poco el vicepresidente de una entidad privada. El retiro de billetes es, para ellos, sólo un indicador más de esta aprehensión por el dólar que muestra el sector privado. Otro de ellos es la reticencia que reflejan para endeudarse en dólares (los préstamos en moneda extranjera cayeron a la mitad sólo en los últimos doce meses).

En uno de los bancos del sistema se impresionaban, además, en estas semanas por el fuerte crecimiento que notaron en plazos fijos que ofrecen al cliente atado a la evolución del dólar oficial. La verdad es que, con el rendimiento que da, ya no es un buen negocio para nosotros, y por eso no lo ofrecemos demasiado, comentó un ejecutivo. El ahorro da un retorno por estos días del 21% anual en pesos.

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