20 de abril 2023 - 00:00

Dólar: el mercado de futuros reaccionó con varias lecturas

Las subas de los diferentes tipos de cambio no oficiales generaron un cúmulo de efectos. Más allá de los rumores, los movimientos en la plaza de futuros brindan algunas señales nuevas.

Martín Guzmán
Martín Guzmán

La turbulencia cambiaria en el segmento informal ya tuvo también su correlato en el mercado de futuros de dólar que vio trepar las tasas implícitas en todos los plazos. Las razones o sospechas sobre lo que detonó la reciente suba del dólar blue y de los financieros CCL y MEP queda para el debate de historiadores y biógrafos. Lo cierto es que a partir de estos sobresaltos renacieron diversos interrogantes y planteos entre inversores y operadores, como por ejemplo, qué está haciendo el Banco Central (BCRA), qué lectura hace el mercado, cuál es la estrategia de Economía, etc.

Es que, simultáneamente, se dio un magro nivel de liquidaciones de divisas bajo el nuevo dólar agro (que incluso ayer fue nulo) y encima el BCRA apenas compraba unas cuantas divisas (ayer vendió casi u$s200 millones). Así bajo una lluvia de rumores y especulaciones el mercado de futuros de dólar reaccionó con fuertes subas en todos los plazos. Por ejemplo, las tasas implícitas en el Rofex de los contratos de agosto y setiembre cerraron con tasas por encima del 200% anual. Sin embargo, pareciera que las subas más relevantes se registraron en los contratos de abril y mayo. Esto por un lado refleja la ausencia de la intervención del BCRA. Hoy las estimaciones privadas hablan de una posición vendida del BCRA de entre 300 y 500 millones de dólares en el mercado de futuros. Mientras que la última información oficial, al cierre de febrero pasado, dan cuenta que el BCRA no tenía posición vendida. Al respecto, cabe destacar que el Central mantiene así intacto su poder de intervención en este mercado ya que, según lo pactado con el FMI, tendría un límite de entre 8.000 a 9.000 millones de dólares entre Rofex y MAE. Vale recordar que en la crisis anterior, protagonizada por Martín Guzmán y Silvina Batakis, a mediados del año pasado, el BCRA incrementó su posición vendida en el mercado de futuros de 4.358 millones a más de 7.070 millones de dólares. Al BCRA le tomó un semestre desagotar esa posición: a fin de agosto la bajó a u$s4.110 millones, después en setiembre a u$s3.151 millones, en octubre a u$s1.339 millones y a fin de noviembre llegó a u$s705 millones, y cerró el año en casi u$s587 millones (cuando un año atrás tenía contratos vendidos por u$s4.185 millones al termino del segundo año de pandemia). No hay que soslayar que estas intervenciones en el mercado de futuros no implican que el BCRA deba entregar divisas físicas, o sea, reservas. Sino lo que ocurre son compensaciones entre las apuestas de los inversores que compraron los contratos y el BCRA, todo en pesos. En realidad, el mercado arbitra tasas de interés y determina el precio del dólar futuro, así las apuestas son en su mayoría una cobertura frente a una posible devaluación. Por ende, disponer de un buen poder de fuego para intervenir en el mercado es clave porque permite influir en las expectativas devaluatorias. Aquí analistas y operadores debaten si ante la creciente presión debería verse intervenir al BCRA. Para algunos sería muy prematuro, lo esperaban más cerca de las Primarias (PASO), o más bien después de ellas. Otros consideran que si bien el BCRA tiene todas las balas para intervenir, plantean para qué lo haría ahora que tiene posibilidades reales de una devaluación involuntaria. O sea, que por más cepo que pongan, no alcance el dólar agro y tengan que devaluar de una manera más amplia. Aunque tampoco no descartan que pueda ser una cuestión estratégica de “dejar subirlo y después entrar y barrer”. Veremos.

Con relación al espectro de tasas implícitas, los analistas de PPI notaron una marcada divergencia de la tasa forward entre julio y agosto (la tasa del futuro de agosto vista desde fines de julio) respecto a los meses previos y a agosto-septiembre. Esto, según la lectura del mercado, podría indicar que el mercado está descontando un evento cambiario post PASO. Lo que guarda cierta relación con el cúmulo de rumores de las últimas jornadas.

Dejá tu comentario