3 de agosto 2017 - 00:00

Drama de una familia argentina que quedó “varada” en Qatar

Una madre con sus tres hijas fueron a visitar al padre, un chef que hace diez meses trabaja allí. Cancelaron sus vuelos y no tienen el dinero para otros pasajes.

Drama. Gabriel Agüero, Valeria Marsili y sus tres hijas. Por el bloqueo que los países vecinos impusieron a Qatar, la familia del chef argentino no puede volver al país: necesita unos u$s6.000 para comprar nuevos pasajes.
Drama. Gabriel Agüero, Valeria Marsili y sus tres hijas. Por el bloqueo que los países vecinos impusieron a Qatar, la familia del chef argentino no puede volver al país: necesita unos u$s6.000 para comprar nuevos pasajes.
Gabriel Agüero, un chef argentino que trabaja en Qatar desde hace diez meses, vive una "pesadilla". Su familia fue a visitarlo y ahora se encuentra atrapada a 14.000 km. de su hogar por el embargo impuesto a este pequeño Estado por sus países vecinos. "Gasté u$s6.200 en comprar todos los pasajes para mis tres hijas y mi señora. A la hora de volver nos dijeron que los pasajes estaban cancelados a causa del bloqueo y que no nos iba devolver el dinero...", aseguró el hombre de 41 años.

El 5 de junio, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin rompieron relaciones con Doha (la capital de Qatar) e impusieron duras restricciones a los desplazamientos desde o hacia ese país. Como consecuencia, las compañías aéreas emiratíes Emirates y FlyDubai, con las que había llegado la familia de Agüero, anularon todos sus enlaces con Doha.

Es por eso que tanto Agüero como su esposa, Valeria Marsili (de 42 años), buscan la manera de conseguir u$s6.000 para volver a comprar los pasajes, ya que las visas de la familia están a punto de expirar. "No somos de aquí, nosotros no entendemos todo el problema que tiene el país. Uno se siente medio como encarcelado", aseguró Agüero, quien además agregó: "Es bastante duro estar tan lejos de casa y estar en el medio de una situación con la que uno, la verdad, no tiene que ver".

Valeria llegó a Doha junto a sus hijas Renata y Bernardita (gemelas de 13 años) y Emilia (de 8) en enero. En un principio, iban a quedarse hasta fines de abril pero después decidieron extender la estadía hasta julio, cuando se vencían las visas de residencia. Ante la imposibilidad de volver a la Argentina se les otorgó una extensión hasta mediados de septiembre. Antes de esa fecha, deberán conseguir el dinero para volver al país.

"En un momento empezás a estar nervioso, porque el tiempo pasa y no podés hacer magia. Estamos muy lejos de casa y no es lo mismo cuando tal vez tenés tu familia, tus amigos, con los que podés contar", explicó Valeria, quien agregó: "La verdad que me imaginé un montón de cosas. Pensé que tal vez tenía que ir al hospital con alguna de las chicas, tal vez podría perderme, podría perder un documento. Pero la verdad es que nunca pensé que me iba a quedar atrapada en medio de un conflicto político, diplomático".

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