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Dura crítica empresaria
«Uno cree que domina la inflación, que un poquito está bien. Pero lo cierto es que a esta altura ya hay una inflación de expectativas y no de costos, como pudo ser unos meses atrás. El próximo paso y no muy lejano es la carrera entre precios y salarios, algo visto con Raúl Alfonsín en los 80", sostuvo Adolfo Ablático, presidente de ACDE.
A esto se suma el hecho de que, para la entidad, el Gobierno no da ningún indicio de terminar con la inyección de circulante al mercado, «lo que en el mediano plazo puede derivar en un peligroso espiral inflacionario».
En este sentido, el más tajante fue el presidente del encuentro de empresarios de ACDE, Diego Botana, quien adelantó que «la consecuencia social de la inflación es el derrumbe de los Gobiernos».
Motivaciones
Para el grupo de empresarios el discurso oficialista de un aumento en la inflación por una baja en la oferta es real, pero lo que no se analizan son las motivaciones detrás de esa baja oferta.
«Nadie produce en circunstancias en que no le conviene, sobre todo cuando hoy vemos fijación de precios, subsidios cruzados que hacen desigual la competencia y una corrupción que disuade tanto al inversor internacional como al nacional», enfatizó Abláti-co, para quien hoy «existen más escritorios donde piden coimas que en los 90". Se trata -en su opinión- de «un esquema de corrupción en el que el sector cárnico ofrece los ejemplos más dramáticos».
Según explicaron, el fantasma inflacionario se ve alentado por un modelo «en extremo clientelista» y un principio de subsidiariedad del Estado que está «fuera de control. Hoy con dos planes Trabajar se arreglan todos los problemas. El sistema está armado para que la gente no tenga ganas de trabajar y aun así pueda subsistir», concluyó Ablático.


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