- ámbito
- Edición Impresa
Durante septiembre, la soja se derrumbó u$s 90 por T
Algo menos de la tercera parte de la cosecha 2010/11 de soja de nuestro país se encuentra aún sin comercializar.
En el cultivo de soja, el mes de septiembre reflejó lo mejor y lo peor del año; a principios del mes las cotizaciones de la oleaginosa perforaron los u$s 530 por tonelada, cayendo sobre el final por debajo de los u$s 440, confirmando un movimiento sumamente volátil.
En solamente un mes, los ingresos totales previstos en este cultivo -asumiendo que en 2012 la producción rondará los 50 millones de toneladas- declinaron en nada menos que u$s 5.000 millones, cifra lo suficientemente elocuente como para generar alguna preocupación para el arranque de esta próxima campaña.
En el curso de la caída de los precios, se observaron fuertes liquidaciones de fondos de materias primas que requirieron hacer caja vendiendo posiciones de soja, maíz y trigo.
Los temores que genera una recesión global ponen en alerta a la demanda, que percibe esta amenaza como un factor bajista.
Por el lado de los fundamentos del mercado, la marcha de la cosecha norteamericana, con buen clima para avanzar en esta tarea, también presiona al mercado.
La situación macroeconómica recortó también toda la utilidad que en el año venía registrando el promedio de todos los mercados de materias primas. El índice Commodity Research Bureau (CRB), que mide una canasta de diversos commodities que cotizan en los mercados norteamericanos, registró recientemente los niveles más bajos de 2011.
El reciente impacto en las cotizaciones de Chicago hace presumir que, de ahora en más, los rebotes de precios sean utilizados por los «farmers» para generar ventas, particularmente si los rendimientos que se vayan obteniendo resultan más elevados que los que se proyectaban algunas semanas atrás.
Idéntica conducta podrán tener nuestros productores, habida cuenta que en esta campaña las ventas fueron muy pausadas. El panorama internacional impone un margen de duda en relación con los precios en el futuro, dejando escaso margen para ser muy ambiciosos. A esta altura, probablemente algo menos de la tercera parte de la cosecha 2010/11 de soja de nuestro país se encuentra aún sin comercializar.
Las cotizaciones, si bien siguen siendo más altas que las que se registraban un año atrás, se encuentran vinculadas a inversiones en insumos más costosos que en aquel entonces, aspecto que erosiona la rentabilidad. Lo mismo se comenta a esta altura entre los productores norteamericanos que invirtieron en este ciclo con una expectativa de precios diferente a la actual; estas quejas se escuchan en numerosos foros de productores de soja y maíz en Estados Unidos.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó recientemente las existencias trimestrales de sus principales cultivos al 1 de septiembre, exhibiendo mayores stocks de maíz que lo esperado por los operadores, lo que determinó bajas, hasta el límite permitido, en la sesión de Chicago de aquella jornada.
El reporte, pese a sorprender a la mayoría de los operadores, confirmó que el racionamiento del consumo se ha llevado a cabo por los elevados precios registrados recientemente. Cotizaciones que hasta hace poco tiempo registraban niveles por encima de los u$s 275 por tonelada, tienen que ver con esto. El consumo doméstico de maíz experimentó un retroceso en su demanda y los productores de carne han evitado convalidar mayores precios para engordar sus planteles, sustituyéndolo por alternativas más ventajosas, como el trigo forrajero. El uso industrial de maíz y el relacionado con la elaboración de etanol, por su parte, no sufrieron variaciones significativas en el último trimestre.
Cobrarán ahora importancia los datos que el USDA revelará el próximo miércoles, en el que se apreciará con mayor exactitud el tamaño de la campaña norteamericana 2011/12 de soja y maíz.
Las relaciones entre ambos cultivos han beneficiado al segundo en el curso de los últimos meses, aunque según el último informe de Goldman Sachs, los precios de la soja superarán en términos relativos a los del maíz en el curso del próximo año, ante la posibilidad de una disminución en el área de cultivo de la oleaginosa.
El USDA informó esta semana que los cultivos de maíz en situación «buena a excelente» en Estados Unidos alcanzaba el 52%, sin cambios en relación con la semana anterior y el 66% del año 2010 a esta altura. Ya se recolectó el 21% del área prevista, comparado con un 15% de la semana pasada y el 37% del año anterior.
En soja, los cultivos en condiciones «buenas a excelentes» llegaban al 54%, comparado con el 53% de la semana anterior y un 64% de 2010.
La recolección de la oleaginosa totaliza un 19% del área, comparado con un 5% de la semana anterior y el 34% del año 2010 a esta fecha.
Informe de Panagrícola


Dejá tu comentario