18 de septiembre 2013 - 00:00

Duras críticas al Pentágono por matanza en Washington

El FBI buscaba pistas sobre el móvil del tiroteo perpetrado por Aaron Alexis, un reservista condecorado por el Ministerio de Defensa por su papel como rescatista durante los atentados del 11-S.
El FBI buscaba pistas sobre el móvil del tiroteo perpetrado por Aaron Alexis, un reservista condecorado por el Ministerio de Defensa por su papel como rescatista durante los atentados del 11-S.
Washington - La Policía buscaba ayer determinar las causas que impulsaron a actuar al hombre que el lunes mató a 12 personas en un edificio de la Marina estadounidense en Washington, en momentos en que arreciaban las críticas de las autoridades por no haber advertido sobre el desequilibrio mental del atacante y la falta de seguridad del recinto.

El atacante, abatido por la Policía, fue identificado por el FBI como Aaron Alexis, un afroestadounidense de 34 años residente de Texas (ver recuadro aparte).

"Se trata de uno de los lugares más seguros del país. Y cómo pudo esto llegar a pasar sobrepasa el entendimiento", sostuvo a la CNN el alcalde de Washington, Vincent Gray. "Es difícil de creer que una persona cualquiera como este hombre haya podido obtener las autorizaciones y las calificaciones para entrar a la base", agregó.

La Marina, donde sirvió desde 2007 hasta 2011, le imputaba varios episodios de mala conducta e insubordinación, y buscó despedirlo. Sin embargo, no fue objeto de ningún procedimiento judicial y abandonó el uniforme con honores al año siguiente, sostuvo un funcionario de la Marina bajo anonimato.

Los procedimientos de habilitación de seguridad están concebidos para "determinar si una persona presenta un riesgo potencial de espionaje", no para "descalificar" a un individuo que haya podido cometer un delito menor años atrás, explicó un miembro del Pentágono.

Causas

Los motivos del atacante aún no se conocen y la Policía pide a la población ayuda para obtener información sobre "sus movimientos recientes, sus contactos y sus conocimientos", explicó Valerie Parlave, responsable del FBI encargada de la investigación.


Las autoridades, que investigaron la posible intervención de un segundo individuo en el ataque, están ahora seguras "de que fue una sola persona la responsable", dijo la jefa de la Policía de Washington, Cathy Lanier.

El alcalde de Washington se negó a especular sobre los motivos del ataque, pero hizo referencia a los recortes del presupuesto que afectan al Gobierno federal y a la Defensa, y que podrían haber provocado una baja en la seguridad en el complejo de edificios llamado Washington Navy Yard, donde trabajan unas 3.000 personas. "Escatimamos de cierta manera. Esto pone en peligro a la gente. Doce personas pagaron el precio", dijo Gray.

El acceso al lugar de los hechos fue restringido ayer al personal indispensable para facilitar el trabajo de los investigadores del FBI.

El ministro de Defensa, Chuck Hagel, rindió homenaje a las víctimas del tiroteo en el monumento del memorial de la Marina.

Por su parte, el presidente Barack Obama ordenó que las banderas permanezcan a media asta hasta el viernes por la noche en todo el país.

Esta nueva matanza da argumentos a los defensores de la limitación de la venta de armas en Estados Unidos. La senadora demócrata Dianne Feinstein instó al Congreso a "dejar de eludir sus responsabilidades y continuar el debate sobre la violencia originada por las armas de fuego".

Agencias EFE, AFP, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero