15 de julio 2010 - 00:00

Echaron a rectora del Nacional de Bs.As.

Rubén Hallú
Rubén Hallú
El Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA) decidió ayer destituir a la rectora del Colegio Nacional de Buenos Aires, Virginia González Gass, con el cargo de «desobedecer y avasallar la política educativa y administrativa que dicta esa casa de altos estudios» y forzar un gasto extra no autorizado.

La medida fue adoptada por amplia mayoría, con 19 votos en su contra, 6 a favor y una abstención, mientras la ex rectora acusó de movida política.

González Gass, que se define socialista, coqueteó con el kirchnerismo y ahora tributa en la nueva fuerza política de la Capital Federal que responde al cineasta Pino Solanas que le ofertaría una candidatura porteña. Ayer los legisladores del bloque salieron a respaldarla.

La principal imputación que le hicieron los académicos fue haber abierto una división de tercer año del turno noche para la cual contrató 28 docentes y 4 ayudantes con un presupuesto de $ 600 mil, cuando el Rectorado no le había autorizado el gasto extra, sino que lo hiciera «con el presupuesto del colegio». El rector de la UBA, Rubén Hallú, explicó que la universidad se hizo cargo de los salarios y mantendrá el plantel. Las quejas también provinieron de la falta de respuesta de la directora a los llamados del Rectorado, que en diez oportunidades cuando reclamó la partida no autorizada, la remitió a las resoluciones. Por otra parte, en el presente ciclo se registró la más alta cantidad de alumnos que quedaron libres, cerca de 300. Según docentes del establecimiento, «desde que ella asumió hay un 30% menos de alumnos y en el turno vespertino hay aulas con 10 chicos», y «durante seis meses requerimos la nómina de contratados y nunca la dio».

En una resolución de 5 carillas que firmó el secretario general del Consejo Superior, Carlos Más Vélez, se da cuenta de la determinación: «Las designaciones sin el respaldo presupuestario demuestran una evidente inobservancia de la normativa vigente» y «no guarda razonabilidad con las reales exigencias del caso, esto es con la cantidad de alumnos involucrados».

Curiosa, en el Consejo Superior de UBA, la intervención del decano de Ciencias Exactas que en medio de la polémica le recordó a González Gass: «Usted qué hace, fue nombrada por un acuerdo político y ahora no hay acuerdo que la sostenga».

Otro tema que le adjudican es la titularización forzada de docentes (es decir sin concurso), en la cual estaría incluida lo mismo que una de sus principales aliadas, la vicerrectora, Andrea López. De ese modo no se realizan concursos docentes como estipula la Universidad, lo que se presume en desmedro del nivel académico y el prestigio del establecimiento.

El otro punto que se enredó es que González Gass acusó a la UBA de tener la presunta intención de vender el campo de deportes que el colegio tiene en Puerto Madero, lo cual fue refutado por Hallú como falso, y autoridades de la Corporación Puerto Madero aseguraron a este diario que «lo que dice G. Gass no es cierto, la UBA nunca quiso desprenderse del campo».

Ocupación


«Esto es una bajeza, la gente firma algo que no sabe, porque todas las acciones del rector y el Consejo Superior fueron en defensa del campo de deportes del Colegio», dijo Hallú.

Ese tema, inclusive fue motivo de aliento para la toma del edificio por parte del alumnado, reiterada año a año. Hallú la cuestionó por «utilizar desde hace tiempo a los estudiantes para atornillarse en un cargo y un sillón», aludiendo a las tomas, marchas y comunicados.

Un grupo de escolares ayer se manifestó para seguir la reunión del Consejo y reclamar «un proceso democrático» en el reemplazo de la directora, quien, según confiaron fuentes docentes, pidió a los vicerrectores que rechazaran hacerse cargo del interinato que la UBA dispuso como máximo por 60 días hasta la elección del nuevo rector. Anoche la UBA comunicó que aceptó el reemplazo temporario Rosa López de Del Águila, virrectora de la noche. G. Gass había sido designada por Hallú en junio de 2007 para suceder a Horacio Sanguinetti, tras un escandaloso trámite y en su momento fue rechazada. Pero ayer en la página web de la escuela se difundió un comunicado en rechazo a su remoción avalado por el Centro de Estudiantes y algunos legisladores porteños, entre otros firmantes.

Hallú, explicó que «la decisión de abrir cursos sin la aprobación del Consejo Superior fue la gota que rebasó el vaso», ya que «fueron varias las actitudes de desobediencia y desavenencias que tuvo con la política de la universidad».

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