Objeto social: "Distribución y comercialización de energía eléctrica".
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Es la segunda pata bursátil del grupo, aunque un 130% mayor desde lo patrimonial que su hermana ENEL Generación Costanera (CECO). Podemos entonces pensarla de manera individual o como parte de un proyecto mayor donde resulta clave el plan de inversiones que iniciara en 2016 ENEL por unos $15.000 millones (más precisiones, en el comentario sobre CECO en esta columna del 5 de abril). Merced al ajuste tarifario apenas suficiente, la vemos arrancar el contable 2016 con $13.736, ésto es 245% más que antes. Por su posición en la cadena eléctrica, es el eslabón más débil al tener que absorber sin posibilidades de negociación los costos de generación y distribución mayorista, en tanto sus ingresos -con un fuerte impacto social- están atados al arbitrio de la política. Así vemos que entre la reducción del subsidio estatal vía la resolución S.E. 32/2015 y la disparada de los costos de explotación, casi quintuplica lo que oblaba un año atrás al pasar estos costos de $1.533 millones a $9.157 millones (atención que si bien el bruto creció 87% a $4.578 millones, el margen se redujo de 62% a 33%). Con los gastos de comercialización y administración creciendo (41%) en línea con la inflación y una caída de 94% en otros aportes, queda con un saldo operativo de $2.024 millones, 37% más que un año atrás (pérdida en términos reales). Donde enfrenta sus mayores problemas (dejemos de lado el tema tarifario) es en lo financiero. La vemos así con ingresos de este tenor reduciéndose 62% a $356 millones y costos que lo hicieron un 158% a $2.749 millones. Queda entonces con un pretax negativo de $367 millones, reducido merced al aporte del fisco a $257.604.000 millones, cuando en 2015 ganaba $1.342 millones (entonces por subsidios percibía $3.743 millones). Considerando integrales, el resultado le es de adversos $275 millones.
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