10 de abril 2018 - 00:00

EE.UU. decidirá en “horas” si ataca Siria en represalia por el bombardeo químico

El Consejo de Seguridad de la ONU se encontraba reunido de urgencia. EE.UU. insistía con una respuesta conjunta, mientras que Moscú advirtió “consecuencias graves”.

Washington y Moscú - El presidente estadounidense, Donald Trump, prometió ayer "decisiones importantes" sobre Siria entre hoy y mañana, acentuando la presión sobre Bashar al Asad tras un presunto ataque con armas químicas en una ciudad rebelde que provocó indignación internacional. Poco después del anuncio, Rusia afirmó que en caso de que se concrete la amenaza, habrá "consecuencias graves".

En una reunión con su gabinete, Trump condenó lo que calificó como un "odioso ataque a inocentes" en Duma, bastión rebelde en las afueras de la capital, y que fue imputado al régimen. "Esto se trata sobre la humanidad, no se puede permitir que suceda", dijo Trump, agregando que anunciará su decisión en las "próximas horas".

Al ser consultado por la prensa si Rusia pudo tener responsabilidad en el bombardeo, Trump dijo que "puede ser. Todos los responsables pagarán".

El secretario de Defensa, Jim Mattis, había relacionado al Gobierno de Vladímir Putin con la masacre, por lo que advirtió que no se excluía ninguna opción. Más tarde, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, apuntó que Rusia e Irán tuvieron "responsabilidad" en la matanza, por considerar que Siria no podría haberlo realizado sin el "apoyo material" de sus aliados.

Frente a las acusaciones, Vladímir Putin, condenó "el carácter inadmisible de las provocaciones y especulaciones" sobre lo sucedido.

Al mismo tiempo, el embajador del Kremlin en la ONU, Vassily Nebenzia, afirmó que "llamamos a los occidentales a renunciar a la retórica de guerra". "No hubo un ataque químico" el sábado en Duma, añadió al evocar la "falta de pruebas", sostuvo durante la reunión de urgencia del Consejo de Seguridad que continuaba al cierre de esta edición.

A su turno, su par estadounidense, Nikki Haley, urgió al Consejo de Seguridad a actuar tras el supuesto ataque químico en Siria y advirtió de que su país está preparado para responder. "Ha llegado el momento en el que el mundo debe ver que se ha hecho justicia", afirmó Haley en el encuentro.

El espectro de un enfrentamiento mayor se reavivó tras el disparo de misiles contra la base militar T-4 del régimen sirio en el centro del país, que Damasco y Moscú atribuyeron a Israel. EE.UU. y Francia, que habían amenazado a Damasco con una "respuesta fuerte y común" tras el ataque del sábado, negaron haber actuado contra esa base.

De acuerdo con los cascos blancos locales -una organización de Defensa civil integrada por voluntarios que nada tienen que ver con Naciones Unidas- y la ONG médica Syrian American Medical Society, entre 70 y 150 personas murieron en "el ataque con gas tóxico" en Duma, en la región de Guta Oriental que el régimen está por conquistar en su totalidad.

Damasco y Moscú desmintieron esas informaciones no verificadas por una fuente independiente. De hecho, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), que utiliza una amplia red de informantes en Siria, no pudo confirmar que hubo un ataque con armas químicas.

Unas horas antes del inicio de la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, el canciller británico, Boris Johnson, reclamó una respuesta internacional "fuerte".

El régimen de Bashar al Asad siempre negó su responsabilidad en los ataques con armas químicas que se le atribuyen desde que comenzó la guerra en 2011.

Un video difundido por los Cascos Blancos y presentado como grabado luego del presunto ataque en Duma muestra cuerpos sin vida con espuma blanca saliendo de sus bocas.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) anunció que investiga estas informaciones.

El apoyo militar de Moscú permitió a Damasco revertir el curso de la guerra que dejó hasta ahora más de 350.000 muertos y reconquistar gran parte del territorio que había perdido. Su ofensiva en Guta Oriental hizo plegar a los grupos rebeldes, que aceptaron evacuar el enclave, bombardeado intensamente. Unos 1.700 civiles murieron según el OSDH.

Agencias AFP, EFE

y Ámbito Financiero

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