Washington. Una corte de apelaciones de los Estados Unidos confirmó ayer una sentencia de primera instancia que habilitó la fusión entre los gigantes de las telecomunicaciones AT&T y Time Warner que el gobierno de Donald Trump había intentado bloquear.
Fallo en EE.UU. a favor de la fusión AT&T-Warner
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La sentencia sostiene que el gobierno no tomó en cuenta que “esta industria se ha tornado dinámica en los años recientes” con la aparición de servicios de videos en línea (streaming) como Netflix y Hulu.
El acuerdo por 85.000 millones de dólares unirá los servicios inalámbricos y de banda ancha y Direct TV de AT&T con los activos de Time Warner que incluyen el canal CNN y otros como Cartoon Network, HBO y los estudios Warner Bros.
El recurso de las autoridades federales contra la fusión fue interpretado por algunos analistas como un movimiento teñido de motivaciones políticas debido a la hostilidad de Trump contra Warner en general y contra la cadena de noticias CNN en particular.
Para la administración de Donald Trump esa fusión “vertical” entre un fabricante de contenidos como Time Warnere y un distribuidor de contenidos como AT&T le da a la nueva empresa un enorme poder de negociación en el mercado que podría reportarle ventajas sobre sus competidores.
Empero AT&T presentó un estudio que se apoyó en un caso similar y demostró que la compra de NBC Universal por parte de Comcast en 2011 no tuvo efectos sensibles en los precios de los productos para los usuarios.
Además, en opinión de la corte de apelaciones, el surgimiento de plataformas de video en línea como Netflix y Hulu dinamizaron y tornaron más competitivo al sector.
La fusión AT&T-Warner apunta a competir precisamente contra plataformas como Netflix, tal como lo había hecho antes Comcast y Disney.
Disney, AT&T y también Apple quien lanzar sus propias plataformas de videos para elaborar contenidos y entregarlos directamente a los clientes.
Esa reorientación estratégica es además clave para AT&T, cuya compra en 40.000 millones de dólares de DirectTV en 2015 resultó un fracaso.
Los hábitos de los consumidores han cambiado y particularmente entre los jóvenes, que quieren acceder a contenidos directamente en la web sin tener necesidad de antenas o cables.
Agencia AFP
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