¿Cuál fue la raíz de la súbita embestida del Departamento del Tesoro? Desde el Gobierno lo ven por la puja política entre republicanos y demócratas desatada en el Congreso norteamericano sobre el proyecto para ampliar el capital de organismos multilaterales como el BID (Banco Interamericano de Desarrollo). Esa iniciativa puntualmente no trata de la Argentina como infractor. Pero el Departamento del Tesoro, de la mano de su número 3 en jerarquía, Marisa Lago, subsecretaria para Mercados Internacionales y Desarrollo, blanqueó a la Argentina como país destinatario y envió mensaje directo a senadores republicanos que el Tesoro aplicará sanciones. Buscó crear clima para que se apruebe proyecto de ampliación de capital de organismos. En definitiva, para el Gobierno argentino el «Tea Party» y las internas norteamericanas están tras este evento.
Más importante que la raíz de la posición del Tesoro norteamericano resulta ser su salida. Por lo pronto, no hay alarma financiera por la medida. Casualidad o no, había un generoso «colchón» de proyectos aprobados por el Banco Mundial desde 2010 que no requieren tratamiento en el directorio de organismos. En 2012, el impacto en la llegada de desembolsos del BID y del Banco Mundial es cero. Eventualmente, los giros al país de estas dos entidades promedian los u$s 1.800 millones anuales. En el caso del BID, además, descartan más allá de 2012, que haya problemas de aprobaciones (EE.UU. detenta el 30% de votos). Respecto del Banco Mundial es diferente, pero se dará «batalla por batalla». Ya habría surgido un diálogo positivo -según fuentes oficiales- con Pamela Cox, vicepresidenta de la entidad, para neutralizar impactos financieros.
Aún más importante quizás es la postura que adoptará el Gobierno respecto de los temas sobre los que se basa la sanción norteamericana. Es la siguiente:
Club de París: como viene repitiendo el Gobierno casi como eslogan, «las negociaciones avanzaron». La deuda se concilió, el pago es en cuotas, pero no hay nada de corto plazo. Cristina de Kirchner anunció el 2 de septiembre de 2008 el pago con reservas de la deuda con países acreedores. Luego congeló el proyecto por crisis internacional. La conclusión es que, mientras persista la incertidumbre en mercados internacionales, se archiva la posibilidad de firmar acuerdo.
Artículo IV del FMI: para el Gobierno no es obligatorio recibir una misión que audite las cuentas públicas. Después de las elecciones, esta postura no cambiará.
Juicios perdidos en CIADI: la posición oficial es que se deben efectuar las presentaciones de cobro en el país ante un juez. Los juicios fueron vendidos por las empresas originariamente damnificadas (uno de ellos lo tiene el Bank of America). Eso hace que se retaceen presentaciones en la plaza local. Paradójicamente los montos no son significativos para que se incluyan como pagos en el Presupuesto.
Default: tras el veto de los créditos al país, el Gobierno ve los fondos buitre también con su lobby en el Congreso norteamericano. Los pagos a quienes no ingresaron en los canjes son una herejía para la visión oficial.
Por último: ¿pasó lo peor en materia de sanciones al país? ¿Es posible una expulsión del G-20 de la Argentina? El Gobierno ya lo negó y lo niega ahora. Lo concreto es que se ingresó en un terreno riesgoso en el que la salida, como la crisis europea, no será inmediata.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario