9 de febrero 2015 - 00:00

El baile, lo mejor de un austero show de flamenco

El talentoso dúo que conforman Lorena Di Prinzio (creadora y directora del show) y Alexis Frank es el plato fuerte del bello espectáculo “Evocaciones-Flamenco de cámara”.
El talentoso dúo que conforman Lorena Di Prinzio (creadora y directora del show) y Alexis Frank es el plato fuerte del bello espectáculo “Evocaciones-Flamenco de cámara”.
"Evocaciones. Flamenco de cámara". Idea, coreografía y dir. gral.: Lorena Di Prinzio. Int.: L. Di Prinzio y A. Frank (baile), E. Gonda (guitarra y dir. musical) y L. Colombo (canto). (CC Borges; todos los sábados).

Consciente de sus limitaciones de producción, la creadora y directora de "Evocaciones," Lorena Di Prinzio, armó un espectáculo a la medida de sus posibilidades. Cuenta con un buen guitarrista profesional más ligado a la música clásica que al flamenco tradicional, con una cantante lírica de buena técnica y con la dupla de bailarines conformada por ella misma y Alexis Frank, que manejan el estilo flamenco pero que tienen además otras herramientas. Con eso armó una especie de suite (o "flamenco de cámara" como dice el subtítulo) en la que conviven los toques clásicos con piezas del repertorio guitarrístico español. Tárrega, Albéniz, Falla, Paco de Lucía o Esteban Sanlúcar. Zapateados, jotas, bulerías, pasodobles o canciones andaluzas.

Sólo cuatro personas, una guitarra, unas castañuelas, una mesa, dos sillas y algunos accesorios como abanicos o mantillas, alcanzan entonces para dar sentido a los números que se suceden ante la mirada del espectador, sin el tono unificador que se pretende desde la información de prensa. Por lo que esa "suite" se transforma en verdad en una sucesión de cuadros tocados, cantados, bailados o sus combinaciones, que adquieren sentido por sí mismos y que se relacionan finalmente por la suma de las partes.

Esteban Gonda cumple con comodidad su papel de guitarrista y director musical. No tiene la espectacularidad de los intérpretes flamencos, ni se apoya salvo excepciones- en los rasguidos y los golpes. Su técnica, como dijimos, está más ligada a la de la guitarra clásica, y es justamente con las piezas de esos repertorios cuando alcanza su mejor desempeño. Luciana Colombo se luce cuando canta sin los bailarines sobre el escenario; si no, los golpes de zapateo y de castañuelas, ponen a su voz en un segundo plano que la perjudica; en tal sentido, quizá no sería inadecuado amplificarla levemente para ecualizarla y dejarla en mejor situación. Hay además unos textos de Marco Aurelio, Kahlil Gibrán y Nietzsche que sirven como apertura, enlaces y cierre, que se escuchan en off en la voz de Montse Ruano.

Pero naturalmente, el centro del asunto está en el baile. Hay que reconocer allí entonces el talento de la pareja de Di Prinzio y Alexis Frank. Es que a la buena técnica, le suman coreografías que combinan lo tradicional con lo moderno, el flamenco con la danza contemporánea y un vestuario sencillo que explotan al máximo. Hay un cuadro percusivo sobre la mesa, que mezcla música con baile, que es el punto más alto del espectáculo. Y la sensualidad de la pareja sobre todo en Lorena- es la frutilla del postre de una propuesta sin altas pretensiones pero con buenos resultados.

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