El campo amenazó con extender protestas y no vender alimentos

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Más de 600 productores de la Federación Agraria Argentina (FAA) realizaron un tractorazo ayer en Chabás, provincia de Santa Fe, al que se unieron camiones y vehículos particulares para protestar contra la política que el Gobierno implementa para el sector agropecuario.

Luego de una recorrida por el centro de la localidad los productores se dirigieron a la vera de la Ruta 33 en donde llevaron a cabo un acto y una asamblea. La jornada finalizó con el mandato de las bases de «agotar la búsqueda de soluciones con el Gobierno». No obstante, los ruralistas aseguraron que se aprestan a seguir con jornadas de protestas si las conversaciones con el oficialismo no dan resultados positivos.

El tractorazo comenzó a las 10.30 y recorrió las calles de la localidad de Chabás, y al paso se sumaban vecinos y representantes de las fuerzas vivas así como productores que llegaron del norte bonaerense, el sur santafesino, Córdoba y Entre Ríos.

El intendente de Chabás, Osvaldo Salomón, fue el encargado de abrir el acto y destacó que la provincia de Santa Fe tiene más de 300 pueblos con menos de 10.000 habitantes: «Chabás es el más grande de ellos, está cerca de los 10.000. La mayor parte de esos pueblos se va achicando porque expulsan a jóvenes y a familias que van a engordar los cordones de pobreza de las ciudades».

El titular de la entidad organizadora, Eduardo Buzzi, criticó que la «actitud para resolver la ganadería pueda ser reprimir y cortar exportaciones haciendo que se les caigan los precios a los productores». Y agregó: «Si ése es el camino van a encontrar a los productores en clara actitud de rebeldía».

Buzzi advirtió además que podrían llegar a concretar un «cese de comercialización de alimentos» si no aparecen respuestas oficiales a sus reclamos.

«Si se bloquea la producción de maíz y se confisca la soja, seguirán las protestas», dijo, aunque aclaró que «no hay margen para cortes de rutas».

El dirigente sintetizó que «hoy» el productor necesita que se liberen las exportaciones de maíz, que se conforme una mesa de discusión ganadera y se «tomen decisiones que tengan que ver con mejorar el precio al productor del trigo. Con bajarle las retenciones a los productores más chicos, el panorama comienza a cambiar, realmente las tensiones desaparecen y todo se relaja», analizó.

Por su parte, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, criticó ayer la protesta de la FAA y afirmó que el «diálogo» está abierto con los ruralistas. «Estamos poniendo todo el empeño para resolver los problemas que tengan solución y estén a nuestro alcance, sin olvidarse que estamos en una situación de emergencia nacional por la escasísima producción de trigo», insistió el funcionario.

El próximo sábado la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) realizará una asamblea en Necochea. Además la FAA tiene previsto manifestarse en el puerto de Quequén el 26 de febrero y entre el 25 y 26 de marzo llevará a cabo una asamblea de productores ganaderos en Ayacucho, provincia de Buenos Aires.

La Mesa de Enlace se reunirá mañana a las 10 en la sede porteña de la Sociedad Rural para consensuar medidas de fuerza y debatir la situación de la carne, los granos (trigo y maíz) y la leche.

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