8 de octubre 2015 - 00:00

El Congreso es un campo minado

Brasilia - El Congreso brasileño pospuso ayer por cuarta vez una votación sobre recientes vetos de la presidenta Dilma Rousseff contra dos proyectos de gasto, lo que supuso una derrota para un Gobierno que intenta conseguir apoyo para equilibrar las cuentas públicas y alejarse del fantasma del juicio político.

El Gobierno no logró conseguir el quórum suficiente para iniciar la sesión, pese al cambio de gabinete de la semana pasada, que buscó fortalecer alianzas para mejorar su posición en el Legislativo, sobre todo con el poderoso Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), al que dio ocho ministerios.

Los proyectos que el Gobierno vetó y que desea anular definitivamente en el Congreso aumentarían el gasto público en 63.000 millones de reales (16.400 millones de dólares) en los próximos cuatro años e incluyen un incremento de hasta el 78% en los sueldos de los empleados del Poder Judicial y un alza de las jubilaciones.

El nuevo revés resaltó la debilidad política de Rousseff, que busca evitar que se le realice un juicio político que buscan sus opositores, en medio del peor escándalo de corrupción y de la recesión más grave del país en 25 años.

Agencia Reuters y Ámbito Financiero

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