29 de noviembre 2012 - 00:00

El Congreso ya se alista para acabar con la “ley cerrojo”

El Congreso sólo espera la convocatoria de Cristina de Kirchner a sesiones extraordinarias para avanzar con la aprobación de un proyecto que levante la «ley cerrojo» para poder ofertarlo a los holdouts. Hasta ayer, esa decisión marchaba a máxima velocidad, pero la determinación de la Cámara de Apelaciones en Nueva York dio aire para definir la cuestión quizá después del verano.

Hay algo que no puede obviarse: ninguna oferta o negociación que el Gobierno plantee en la Justicia estadounidense puede avanzar sin la autorización del Congreso, único poder con facultades para manejar la deuda y para levantar temporariamente el cerrojo que desde 2006 y 2010 prohíbe realizar nuevas operaciones con tenedores de bonos no reestructurados.

Es un hecho que en algún momento el cerrojo deberá abrirse, en extraordinarias o después del 1 de marzo. Es lo que la Argentina ofreció en la apelación para mostrar interés en pagar, aunque siempre en las mismas condiciones que se dieron a los bonistas que entraron en el canje. La diferencia es que ahora hay tiempo, después que la Cámara despejó el fantasma de un posible default para el próximo 15 de diciembre.

Mientras tanto, ayer hubo votaciones contra los fondos buitre (como le gusta al kirchnerismo llamar los holdouts) en las dos cámaras del Congreso, lo que a primera vista pareció un ejercicio de militancia, pero que quizás prepare el terreno para otra instancia del conflicto con la deuda en default: se aprobó una resolución que declara la «gravedad institucional» del fallo del juez Thomas Griesa y en un segundo artículo autoriza a Julián Domínguez y a Amado Boudou, como presidentes de las cámaras, a enviar una nota a la Corte Suprema para solicitar que resguarde que los holdouts «no reciban mejores condiciones que quienes ya entraron al canje».

Los diputados lo aprobaron casi en simultáneo con el Senado y casi al mismo tiempo que en el recinto el rionegrino Miguel Pichetto informara en medio de vítores y aplausos del kirchnerismo el fallo de la Cámara de Apelaciones que suspendió la aplicación del pronunciamiento de Griesa.

En Diputados, el proyecto sumó 129 votos del kirchnerismo con aliados, mientras que la oposición logró 65 diputados en contra y 22 abstenciones. Entre los apoyos estuvieron el Movimiento Popular Neuquino, Nuevo Encuentro, el salteño Alfredo Olmedo, el PJ de La Pampa y Mariana Veaute, del Frente Cívico y Social de Catamarca.

En el Senado, se repitió el mismo escenario, como votos a favor del kirchnerismo, mientras que el radicalismo, el FAP y el peronismo disidente, si bien votaron en contra, ayudaron con los dos tercios para habilitar el tratamiento.

La aprobación de un proyecto así, más allá de la declaración de repudio y la publicidad que la precedió, podría preparar el terreno en la Corte Suprema, con el pedido de las cámaras, para que considere un exequatur (procedimiento de reconocimiento de una sentencia emitida por la Justicia de otro país en territorio nacional), habilitando entonces el cumplimiento local del acuerdo o negociación que se cierre en Nueva York con fuerza de sentencia.

La votación de ayer se había acordado más temprano, a las 9, en una reunión en el despacho de Domínguez en Diputados, donde fueron convocados Boudou, todos los jefes de bloque de la oposición de Diputados y el Senado, Pichetto y Agustín Rossi. Allí, los opositores aclararon que apoyarían con el número, pero sin votar a favor.

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