16 de noviembre 2010 - 00:00

El drama de los recién recibidos sin empleo en Estados Unidos

Washington - Hasta hace poco, los estadounidenses no tenían problemas para encontrar trabajo al terminar sus estudios universitarios, pero ahora la situación es totalmente distinta.

El panorama es desalentador, sobre todo para aquellos jóvenes que acaban de terminar sus estudios y que a menudo acumulan una elevada deuda.

Orgulloso y satisfecho, Gabriel Seder recogió su título en Política vestido con la túnica y el birrete tradicionales de la renombrada Universidad George Washington, en la capital estadounidense. Como premio se daría el lujo de un viaje. Después, en agosto, Seder comenzaría a enviar currículum. Ya ha mandado más de 30, y en contra de lo esperado, no ha recibido más que negativas. «Es muy frustrante», dice, abatido, el joven de 22 años.

Independientemente de las turbulencias en el mercado laboral estadounidense, los solicitantes con título universitario hasta ahora siempre habían tenido buenas oportunidades de encontrar trabajo. Pero la crisis también está afectando a aquellos con una formación superior a la media. Mientras que desde hace 20 años la tasa de desempleo de personas muy calificadas en épocas de vacas flacas apenas superaba el 3%, en la actualidad ésta oscila entre un 4% y un 5%. La tasa total de desempleo continuaba en octubre por encima del 9%.

Especialmente desmoralizante parece la situación de los graduados. De acuerdo con un informe del Institute for College Access & Succes (Instituto para Acceso a la Universidad y Éxito), que estudia las oportunidades laborales de recién licenciados, en 2009 casi un 9% de los jóvenes estadounidenses con título universitario y de entre 20 y 24 años no tenía trabajo. Se trata del nivel de desempleo más elevado desde que el instituto comenzó a realizar tal estudio hace cinco años, señaló. El año anterior, el porcentaje era aún del 6%.

Aparte de las pésimas perspectivas en el mercado laboral, los graduados se ven lastrados por un problema aún mayor: las en parte descomunales deudas -acumuladas durante la carrera- con las que inician su vida laboral. En 2009, los recién licenciados en Estados Unidos arrastraban en promedio deudas de 24.000 dólares, un 6% más que en el año anterior.

Las sumas se disparan con rapidez en vista de las elevadas matrículas universitarias. Con su decisión de cursar sus estudios en la George Washington University, en la que entre otros estudió el ex secretario de Estado Colin Powell, Gabriel Seder se decantó por una institución muy cara. Sólo las tasas de matriculación anuales rondan los 43.000 dólares. A eso hay que sumar más de 7.200 dólares anuales para vivienda, libros, ocio y demás gastos. Tras cuatro años de estudios, la deuda acumulada asciende a más de 138.000 dólares, que equivale al precio para la obtención de un grado universitario. Si posteriormente se cursa un máster, las cuotas se encarecen aún más.

Gabriel Seder tendrá que esperar todavía un tiempo antes de poder encontrar el trabajo de sus sueños en una organización internacional. Su «plan B» es buscar «cualquier trabajo en un restorán» y continuar estudiando a partir del próximo agosto, ya que actualmente la cosa no pinta nada bien en el mercado laboral. Así que invernará en el campus. Lo bueno es que gracias al apoyo de sus padres y a becas la deuda de Seder se redujo a algo más de 9.500 dólares. «Muchos de mis amigos están mucho más endeudados que yo; han financiado todos los costos de sus estudios con créditos».

Agencia DPA

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