6 de abril 2016 - 00:00

El escándalo acorrala ahora al clan Le Pen

El ultraderechista Jean-Marie Le Pen acudió a los servicios de la firma panameña Mossack Fonseca para construir un entramado de empresas fantasma que le permitió fugar de Francia un “tesoro” de 2,2 millones de euros, dijo ayer la prensa de ese país.
El ultraderechista Jean-Marie Le Pen acudió a los servicios de la firma panameña Mossack Fonseca para construir un entramado de empresas fantasma que le permitió fugar de Francia un “tesoro” de 2,2 millones de euros, dijo ayer la prensa de ese país.
 París - El fundador del xenófobo Frente Nacional francés, Jean-Marie Le Pen, y la actual líder de la formación, su hija Marine, están directamente involucrados en el escándalo financiero de los Panama Papers, denunció ayer la prensa local.

Según el diario Le Monde, una parte de la riqueza conocida como "el tesoro de Le Pen", valuado en 2,2 millones de euros, fue disimulada mediante la sociedad offshore Balerton Marketing Limited, creada en el Caribe en los años 2000 con ayuda de la firma panameña Mossack Fonseca.

Billetes, acciones y lingotes y monedas de oro: al parecer hay de todo en "el tesoro" a nombre del presunto testaferro Gérald Gérin, exmayordomo de Jean-Marie y su esposa Jany Le Pen.

Sucesora

Además hay estrechos colaboradores de Marine Le Pen involucrados en el sistema offshore, según Le Monde.

El círculo de colaboradores de la actual jefa del partido, entre ellos el autor de su programa económico para las presidenciales de 2012, el experto contable Nicolas Crochet, crearon una red de empresas basadas en paraísos fiscales para lavar dinero, según el diario.

Sociedades fantasma basadas en Hong Kong, Singapur, las Islas Vírgenes británicas y Panamá permitieron a estos allegados de Le Pen sacar dinero de Francia burlando la vigilancia de los servicios antiblanqueo del país.

Entre los implicados figura el empresario Frederic Chatillon, exdirigente de un pequeño grupo de extrema derecha y amigo personal de Marine Le Pen, que junto con Crochet ideó un mecanismo para sacar 316.000 euros justo después de las presidenciales de 2012.

La empresa de Chatillon se convirtió en 2012 en el prestador exclusivo de servicios de comunicación del FN durante la campaña electoral de ese año.

Tanto el empresario como Crochet se encuentran imputados por la Justicia francesa dentro de una investigación abierta sobre la presunta financiación ilegal de la campaña de Marine Le Pen en 2012 y de las legislativas de ese mismo año.

Agencias ANSA,


AFP y EFE

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