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El FMI, más optimista con el crecimiento mundial (y con Brasil)
La Argentina se verá beneficiada por el mejor desempeño de sus principales socios comerciales. Advierten por el impacto de suba de tasas en EE.UU.
Presencia. La tuvo ayer Christine Lagarde en Davos, en la previa al inicio oficial de las deliberaciones en Davos.
El Fondo también espera una cierta aceleración de la inflación en el mundo. Para el caso de los países emergentes y en desarrollo pasaría del 4,1% anual en 2017 al 4,5% en el corriente año (el Fondo explicita que en este cálculo excluye a Venezuela, un país con inflación de tres dígitos, y a la Argentina). De esta forma, si se cumpliera la meta oficial del 15% en el año, de todas formas la suba de precios en el país triplicaría al ritmo al que se mueve la inflación en el mundo emergente y sería unas cuatro veces más alta si se dieran los pronósticos privados que calculan un aumento del 18% al 20%.
"Al comenzar el año 2018, la economía mundial está ganando velocidad", sostuvo Maurice Obstfeld, consejero económico y director de Investigación del FMI. Pero más allá de esta buena noticia, el economista remarcó que "los líderes políticos y los responsables de las políticas deben permanecer conscientes de que el impulso económico actual refleja una confluencia de factores que es poco probable que dure mucho tiempo".
Obstfeld advirtió que "la crisis financiera mundial puede parecer firmemente rezagada, pero sin una acción inmediata para abordar los impedimentos de crecimiento estructural, mejorar la inclusión del crecimiento y construir amortiguadores de políticas y resiliencia, la próxima recesión vendrá antes de lo esperado y será más difícil de combatir".
El informe del Fondo prevé que los cambios en la política tributaria de Estados Unidos estimulen la actividad, particularmente por la respuesta de la inversión a los recortes del impuesto sobre la renta corporativa. Se estima que el efecto en el crecimiento de los EE. UU. será positivo hasta el año 2020, acumulándose a un 1,2% durante ese año. Los efectos del paquete en el producto en los Estados Unidos y sus socios comerciales contribuyen aproximadamente a la mitad de la revisión al alza del crecimiento mundial durante 2018-2019.
Los riesgos para el pronóstico de crecimiento global parecen ampliamente equilibrados en el corto plazo según el informe, pero siguen sesgados a la baja en el mediano plazo. Por el lado positivo, el rebote cíclico podría ser más fuerte en el corto plazo ya que el repunte de la actividad y las condiciones financieras más laxas se refuerzan mutuamente.


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