29 de julio 2009 - 00:00

El fútbol argentino apuesta al paro

El Comité Ejecutivo de la AFA decidió no empezar la temporada si los clubes no levantan las inhibiciones. Quieren que les aprueben las apuestas de fútbol y que la TV pague más. Grondona tiene una reunión con Aníbal Fernández que puede ser la llave de la solución.

Julio Grondona y Aníbal Fernández volverán a encontrarse en los próximos días para tratar de destrabar el Prode por apuestas. La AFA quiere recursos y amenaza con no empezar el campeonato.
Julio Grondona y Aníbal Fernández volverán a encontrarse en los próximos días para tratar de destrabar el Prode por apuestas. La AFA quiere recursos y amenaza con no empezar el campeonato.
Hacía tiempo que no se lo veía y escuchaba al presidente de AFA, Julio Grondona, casi en cadena nacional. A la mañana habló en TyC Sports, La Red y radio Del Plata, entre otras, y contó que «así el fútbol no puede seguir», que los clubes le deben mucho dinero a sus jugadores y los dirigentes firman contratos alegremente sin poder pagarlos. El jefe fue claro: «Así las cosas no pueden seguir» y planteó que «si el Gobierno no aprueba el Prode bancado (es decir el juego de apuestas) va a ser muy difícil continuar».

La verdadera razón por la que Grondona salió a exponer un problema, que antes ocultaba o minimizaba, es porque él había acordado con el ex jefe de Gabinete Sergio Massa que la ley iba a salir, pero el que salió fue el jefe de Gabinete y todo volvió a foja cero. Por eso, pidió enseguida una reunión con su reemplazante Aníbal Fernández y hasta con la presidente Cristina de Kirchner. También se van a reunir, pero la semana próxima, con los directivos de Torneos y Competencias para conseguir un aumento en los derechos de televisión. No lo hacen esta semana porque los popes de Torneos están de vacaciones, pensando que en los recesos nunca pasa nada.

Lo cierto es, que como siempre, el Comité Ejecutivo lo apoyó y si las inhibiciones que tienen los clubes en Futbolistas Argentinos Agremiados no se solucionan antes del 11 de agosto, el 14 no empieza el torneo. Ya se suspendió el comienzo de todo el ascenso como prueba de que van en serio. Parece un paro contra ellos mismos (que fueron los que firmaron los contratos y no los cumplieron), pero es una jugada «a tres bandas» aprovechando la popularidad del fútbol para conseguir un recurso económico extraordinario.

Un recurso, que es muy peligroso porque habiendo mucho dinero en juego todos los protagonistas del fútbol (jugadores, árbitros, técnicos, dirigentes) están sospechados y cada partido será mirado con lupa. Lupa que, por ejemplo, no superaría el arbitraje de Gabriel Brazenas en la final del torneo pasado entre Vélez y Huracán.

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