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"El Gobierno sobreestimó la inflación para 2019 y 2020"
ENTREVISTA A CARLOS GABRIEL RIVAS, PRESIDENTE DE EVALUADORA LATINOAMERICANA - En la tradicional entrega de El Economista del Mes, el análisis de la coyuntura estuvo a cargo de Carlos Rivas. Estimó que “tendremos un tipo de cambio fijo para variaciones de demanda de dinero y uno móvil para controlar shocks externos”. Y consideró que la política monetaria del BCRA se redujo a la compra o venta de divisas debido a las altas tasas de encajes y a la “experiencia reciente de las Lebac”.
Clave. Rivas consideró necesario que se logre un acuerdo con el FMI para despejar las dudas sobre las necesidades de financiamiento del Gobierno.
4| Devaluación y expectativas
El salto del tipo de cambio, que superó el 100% respecto de fines del 2017, implica que ya se ha instrumentado un impuesto devaluatorio que se trasladará a los precios más tarde o más temprano. Este sería del 100% si ninguna otra variable real se modifica, pero en esta oportunidad será menor por una reducción del gasto público y del déficit fiscal y su forma de financiamiento. En consecuencia, el BCRA deberá administrar la oferta monetaria para lograr que ese impuesto se transforme en uno inflacionario "ordenado". Durante lo que queda del 2018, la venta de divisas debe realizarse para moderar el impuesto devaluatorio y lograr un crecimiento de la oferta de dinero compatible con la demanda prevista, la que a su vez es el resultado de la suba del nivel de precios. En efecto, la autoridad monetaria deberá instrumentar una política donde la tasa de interés real sea lo más neutra posible y el tipo de cambio real se deteriore respecto de la situación presente, pero que no vuelva al nivel precrisis.
5| ¿Tipo de cambio fijo?
Los argentinos sabemos muchísimo sobre las razones del fracaso de los esquemas de tipo de cambio fijo. Si consideramos que el único instrumento que dispone el BCRA es la compra o venta de reservas para manejar la oferta monetaria, debemos reconocer que no podemos seguir pregonando un sistema de tipo de cambio flotante: lo que funciona perfectamente en economías que no son bimonetarias, que tienen mercados financieros desarrollados y Tesoros con acceso al financiamiento en su propia moneda. Estos esquemas están contaminados con el manejo de la tasa de interés, lo que indica que no existe una flotación pura. Esto no implica que no podamos devaluar ante shocks reales: lo que no podamos devaluar ante shocks reales: lo que no podemos hacer es flotar ante cambios abruptos en la demanda de dinero. Tampoco puede el BCRA utilizar títulos para controlar la oferta monetaria; es decir, controlar el mercado a través de la tasa de interés. El resultado está a la vista. Entonces, dada la situación de la economía actual, se podría llegar a decir que tendremos un tipo de cambio fijo para variaciones en la demanda de dinero y uno móvil para controlar shocks externos, dado que no existen instrumentos para otra alternativa. En este marco, el Banco Central deberá cuidar también que los excedentes de base monetaria sean esterilizados, es decir, deberá prevenir que se vuelquen al mercado cambiario o financiero.
6| Sostenibilidad de la deuda
Hoy en día no hay problema para financiar al gobierno. No se olvide que acabamos de instrumentar un impuesto inflacionario superior al 6% del PBI. Como ya he mencionado, en caso de que se amplíe el acuerdo con el FMI, no debería haber problemas mayores. En caso de que esto no ocurra, estaremos ante un escenario mucho más complejo. Si el activo corriente del Gobierno es menor que el pasivo, será necesario refinanciar las deudas a medida que el deudor sea solvente. Todo esto será en un contexto donde el salario debería acompañar a la inflación en el sector privado, aunque no plenamente, porque estamos frente a un contexto recesivo. Una recuperación del salario superior al aumento del nivel general de precios aumentaría el desempleo. En el sector público debe haber un ajuste. Cuanto más ordenado sea, mejor.


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