26 de enero 2010 - 00:00

El mercado está a la expectativa de mañana

El mercado está a la expectativa de mañana
Siempre puede haber sorpresas, pero como ya adelantamos, el día pesado de la semana por su contenido informativo será mañana. No sólo el FOMC finalizará su primera reunión del año (más que el tema de la tasa o las implicancias económicas del comunicado que surja, lo que más inquieta al mercado es si deciden que Bernanke sea nombrado presidente de ese comité o no) y el Senado interpelará al secretario del Tesoro por el rescate de AIG (dados los

vínculos personales de Timothy Geithner, el tema bordea el escándalo), sino que la Cámara alta del Congreso puede comenzar a decidir si vuelve nominar a Ben Bernanke para seguir presidiendo la Fed (antes de mañana no se puede) y como frutilla de la torta el presidente Obama dará su primer discurso sobre el Estado de la Unión, en el cual revisará lo que logró hasta ahora y presentará al público sus planes para los próximos doce meses. A esto tenemos que sumar un cúmulo de balances, del cual podemos mencionar a Apple, que tras el cierre de ayer anunció haber tenido el trimestre más redituable de su historia (cargando más las tintas, mañana dará a conocer una nueva línea de productos, y se supone que la estrella será una tableta de lectura). Pero no fue esto a los ojos del consenso de los analistas lo que llevó a que el Dow trepara un 0,23% a 10.196,86 puntos, sino la seguridad que Bernanke tendría los votos suficientes como para mantener su puesto a partir del domingo que viene. No discutimos que esto puede ser bueno para la tranquilidad del mercado, pero el 27% en que se redujo el volumen negociado sugiere que no fueron muchos los inversores que decidieron jugarse a favor de Bernanke. Tenemos que recordar, además, que venimos de las dos semanas de bajas más grandes en casi un año, por lo que es casi lógica alguna corrección. Desde ya que tuvimos noticias relevantes, por ejemplo, la más que exitosa colocación de títulos a 5 años del Gobierno griego, los desastrosos datos sobre las ventas de casas durante diciembre, y una multitud de balances, pero los inversores parecieron estar mirando para otro lado.

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