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El mercado financiero en medio del tsunami

Estos son los momentos más ingratos para escribir y opinar sobre los mercados financieros, en donde uno le hubiera gustado tener otra profesión, porque en medio de tanto dolor, de pérdidas humanas y materiales, los mercados reaccionan, se mueven, el mundo sigue girando pero no es el mismo ya que hasta el eje de la Tierra se ha movido, pero sigue moviéndose.
Los clientes, los lectores se preguntan qué hacer, qué pasará con las Bolsas mundiales, los commodities, las monedas, la Bolsa argentina, los bonos, qué cambia en el concierto internacional y cómo repercutirá en lo financiero.
Esta noticia trágica nos toma a Ruarte´s Reports en el lanzamiento de una membresía que venimos publicitando entre otros lugares por este medio. Es la idea de mantener informado con videos semanales de la situación de todos los mercados, nuestra opinión y un balance diario de lo que hacen los mercados mundiales y su afectación en la Argentina. Queríamos hacer un lanzamiento importante esta semana y explicar en qué consistía el servicio para que el lector sea miembro, y esté informado por especialistas, hemos decidido lanzarlo la próxima semana, aunque puede solicitar información a nuestra página del nuevo producto.
En estas instancias uno se pregunta qué pasará con las Bolsa de Tokio, con la Bolsas europeas, las Bolsas americanas, y cómo repercutirá en Sudamérica.
¿Afectará el valor de los granos? Los commodities que venían siendo refugio caso oro, plata seguirán siéndolo. Dólares, euros, libras; ¿qué pasará con el yen?
Precisamente de eso se trata el servicio de membresía: dar una idea semanal de las grandes tendencias mundiales para bajar al mercado argentino donde creemos que está la gran oportunidad.
A través de este medio siempre hemos dado nuestra opinión acerca de los mercados financieros, en oportunidades acertadas en otras desacertadas, pero nos jactamos de que la misma es distinta de la que usted, estimado lector está acostumbrado a leer.
Eso fue materia de un libro «El poder de los mercados», el que trata de darle un marco para pensar distinto, y en estos terribles momentos pensar distinto puede ser vital para usted y sus inversiones.
Algunos elementos del libro deberían servir para analizar la situación actual; con numerosos ejemplos se plasman que las noticias por más malas que sean son incapaces de cambiar la tendencia de los mercados. Éstos se mueven por humores que oscilan de la depresión a la euforia y viceversa. Las noticias malas pueden meter ruido en el paso de la depresión a la euforia, parte positiva del ciclo, algo que se conoce como ajustes o correcciones para luego el mercado retomar su tendencia positiva, pero las noticias malas son incapaces de producir un cambio de tendencia en los mercados financieros.
Tragedias, atentados, que ocurren en el paso de la euforia a la depresión, en tendencia alcistas del mercado en la historia han marcado pausas temporales, con ajustes de precios para luego retomar el mercado su tendencia principal positiva o alcista.
Habría que investigar qué pasó en el índice de la Bolsa chilena luego del terrible terremoto que azotó al vecino país, qué pasó con su moneda. Usted dirá que la economía chilena es importante en Sudamérica, pero acá estamos hablando de la segunda, perdón ahora tercera economía mundial (fue superado por China). Pero las comparaciones de tamaño a estudiosos como nosotros que nos interesan más los humores sociales, los humores de los inversores, y la entidad propia que tiene el mercado como barómetro de la psicología de masas esa diferencia no existe.
Hace precisamente 21 años analizaba los gráficos del Nikkei, sin conocer mucho acerca de su economía, sólo viendo su gráfica, me preguntaban: Cordobés, ¿vos que sabés de la economía japonesa? esa pregunta 21 años atrás, con un mundo apenas globalizado en el cual conocer lo que era el índice Nikkei estaba reservado a unos pocos, y el Dow a algunos más, suena de Perogrullo hoy que las noticias vía redes sociales, medios on line viajan en forma instantánea a los lugares más recónditos.
Pero la respuesta de aquel momento es igual a la actual, en eso nada ha cambiado. Los mercados se mueven cíclica y ciclotímicamente de la euforia a la depresión. Los inversores pasan de la desazón, del negativismo, al optimismo y a la euforia. Cuando los mercados suben nos llenamos de codicia, y eso se transforma en euforia; cuando los mercados bajan nos llenamos de miedos y eso se transforma en pánico.
El ciclo tiene una parte buena, y una parte mala: en la parte buena las noticias malas, trágicas el mercado las termina absorbiendo; en la parte mala del ciclo las noticias malas generan más miedos, más pánico. Por el contrario, en la parte mala del ciclo las noticias buenas son absorbidas tal como una cantimplora en pleno desierto para el mercado continuar con su rumbo bajista.
Nuestra interpretación de lo que está aconteciendo primero con las revueltas en Egipto que terminaron con Mubarak, los problemas en Libia, y ahora la tragedia japonesa, son claras malas noticias para el mercado, pero lo son dentro de un mercado alcista previo o positivo. Un mercado que cuando empezaron estas noticias valía 12.400 puntos el Dow hoy está peleando con los 12.000 puntos, todavía con saldo anual positivo. Un Merval que hoy está en 3.350 con saldo anual negativo y venía de niveles máximos de 3.700 puntos.
En el caso del Merval, con una figura técnica como la cuña alertó de un ajuste o caída que fuera informada desde reportes técnicos, pero esto inmerso en un cuadro general muy constructivo para la Argentina, la corrección del Merval aún puede entregarnos valores más bajos, pero seguramente brindará una histórica oportunidad de compra.
En el caso del Dow planteábamos tanto desde reportes técnicos como por este medio que las noticias malas habían servido de excusa para generar ajustes en un mercado sobrecomprado, pero creemos que estas noticias no deben cambiar la tendencia.
Más aún la gravedad de las noticias verificadas con lo de Japón es como que en lenguaje de los mercados existen dos formas de presentarla. En algún segmento del libro o en mis cursos a veces suelo decir es cómo el mercado ha demostrado hacer piso en medios de tragedias, de guerras, y de desgracias. Como que el mercado se pregunta qué algo peor puede pasar; la tragedia terrible ocurrió, las pérdidas fueron monstruosas, tanto humanas, las que no tienen retorno, como las materiales, y a éstas apunta el mercado, como diciendo ¿acaso no hay espacio para la reconstrucción? El mercado mira las noticias con una lente distinta, y hay que interpretar la psicología y los humores para tener una lectura adecuada.
En esta instancia sabemos que se han generado ajustes, la experiencia es que las mismas son parte de correcciones porque tomó al mercado subiendo las malas noticias. Lo otro es el alcance en el caso del Dow 11.750 y 11.400 son los niveles proyectados, y de Sp500 niveles de 1.268 y de 1.240-1.230 son posibles pero luego los mercados retomarán su tendencia alcista.
Más aún, cualquier rebote debería ser cuidadosamente analizado en las Bolsas americanas, rebotes de Dow arriba de 12.100-12.200 serán indicativos que ya retomamos el camino alcista hacia los objetivos intactos de 13.200 puntos, y subas del Sp500 arriba de 1.310-1.320 también indicarán que el Sp500 irá a los 1.450 puntos.
Mientras no superemos las resistencias podemos aguardar que los objetivos de corrección sean alcanzados y que el piso sea visto en este marzo, histórico mes de pisos del mercado o de techos o de cambio de humor.
El trágico tsunami japonés ocurrió el 11 de marzo de 2011, esto es 8 años del tremendo atentado en Madrid; sería bueno que el lector se tome el trabajo de averiguar qué pasó en la Bolsa madrileña luego de marzo de 2003, y seguramente se sorprenderá como lo hicieron muchos.
Los mercados en este caso del tsunami japonés volverá a sorprender... Veremos.
Todas nuestras plegarias por las pérdidas humanas que son irreparables; las otras, las materiales, una y otra vez se han reconstruido...


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