El "cordial" encuentro entre el primer pontífice latinoamericano de la Historia y el delfín de Hugo Chávez se celebró en la biblioteca privada del Papa, en el segundo piso del palacio apostólico, y, como es habitual, duró 20 minutos.
Los dos latinoamericanos abordaron sin tapujos "la situación social y política de Venezuela después de la reciente desaparición del presidente Hugo Chávez", reconoce la nota divulgada por la oficina de prensa de la Santa Sede y analizaron también "algunas problemáticas actuales como la pobreza, la lucha contra la criminalidad y el narcotráfico", precisa el comunicado.
"Es un honor conocerlo. Me impresiona mucho. Estoy feliz de estar aquí y sobre todo de conocerlo. Gracias por todo lo que está haciendo...", dijo con tono emocionado Maduro en su primer encuentro con un Papa desde que asumió la presidencia el 19 de abril pasado. El mandatario estaba acompañado por una nutrida comitiva, integrada por el canciller Elías Jaua, entre otros.
Maduro, que inició por Italia y el Vaticano su primera gira europea en busca de legitimar su Gobierno, aprovechó la ocasión para contarle al Papa argentino que Venezuela fue premiada la víspera en Roma en la sede central de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) por haber estado entre los países que se han destacado por reducir la desnutrición en el último decenio.
Los dos líderes hablaron también del "proceso de paz en Colombia" y sus repercusiones para toda la región, así como del papel de la Iglesia venezolana y su aporte a sectores como la educación y la salud.
Convinieron en que "es necesario un diálogo sincero y constante entre la Conferencia Episcopal y el Estado para el desarrollo de toda nación", sostiene el comunicado vaticano, con lo que se busca dejar atrás los años marcados por las tensas relaciones entre la jerarquía de la Iglesia local y el Gobierno del fallecido expresidente Chávez (1999-2013).
Maduro, un ferviente católico, regaló al Papa un retrato de Simón Bolívar, un cuadro de la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela y una estatua del médico José Gregorio Hernández (1864-1919), venerado como un santo en Venezuela y también en Colombia, a quien le atribuyen cientos de curaciones milagrosas.
Un diputado venezolano opositor, Edgar Zambrano, quien se ocupa de personas detenidas por razones políticas, va a ser recibido hoy por autoridades del Vaticano, en una demostración más de la voluntad de la jerarquía de la Iglesia de servir como mediadora y favorecer el diálogo entre las partes.
| Agencias AFP y EFE |

