Francisco, que ayer festejó su cumpleaños número 78 rodeado por miles de fieles en la Plaza San Pedro, "se complace vivamente por la histórica decisión de los gobiernos de Estados Unidos de América y de Cuba de establecer relaciones diplomáticas, con el fin de superar, por el interés de los respectivos ciudadanos, las dificultades que han marcado su historia reciente", de acuerdo con un comunicado de la Santa Sede.
El Vaticano jugó un rol de garante en las tratativas entre Washington y La Habana iniciadas el año pasado, según fuentes de la Casa Blanca.
"Quiero agradecer a su Santidad, el papa Francisco, cuyo ejemplo moral nos muestra la importancia de buscar el mundo que deberíamos tener, en lugar de contentarnos con el mundo que tenemos", señaló ayer el mandatario estadounidense.
Obama y el Papa se entrevistaron en marzo en el Vaticano, cuando las negociaciones ya habían comenzado, y abordaron, entre otros muchos temas, la cuestión cubana.
El Sumo Pontífice, impulsor de la cultura del diálogo con la cual buscó mediar en el conflicto israelí-palestino aún sin éxito, escribió en los últimos meses a los presidentes Obama y Castro "para invitarlos a resolver cuestiones humanitarias de interés común, entre ellas la situación de los detenidos, para impulsar una nueva fase en las relaciones entre los dos países", precisó el comunicado.
Esta iniciativa, que según Washington no tiene precedentes, fue decisiva. "Reforzó el impulso y la fuerza para ir hacia adelante", de acuerdo con otro funcionario estadounidense, que subrayó la importancia que tuvo en la mediación el origen latinoamericano del Papa.
En octubre, delegaciones de los dos países se reunieron en el Vaticano en presencia de funcionarios católicos, con el fin de cerrar los acuerdos sobre la normalización de sus relaciones, principalmente el intercambio de presos que ayer se concretó con la liberación del estadounidense Alan Gross, detenido durante cinco años en la isla, y tres cubanos de los "cinco héroes" encarcelados en 2001.
A pesar de que Canadá, que desde 2013 encaró mediaciones entre los dos gobiernos y acogió la gran mayoría de reuniones, la Santa Sede fue "el único Gobierno que participó en las negociaciones", apuntó la Casa Blanca.
El éxito de la diplomacia vaticana es también el resultado de una larga mediación con la Iglesia cubana en los recientes procesos para impulsar la democracia en la isla, tras las visitas de Juan Pablo II en 1998 y Benedicto XVI en 2012. El Arzobispado de La Habana garantizó, años atrás, la liberación de presos políticos de la denominada "Primavera Negra".
El lunes pasado, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se reunió en la Santa Sede durante una hora con su par vaticano, el cardenal Pietro Parolin, ocasión en la cual la Iglesia se mostró favorable "a encontrar soluciones humanitarias adecuadas" para el cierre de la cárcel de máxima seguridad de Guantánamo.
| Agencias AFP, ANSA, Reuters, DPA y EFE |


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