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El PJ diseña sucesión de Moyano: gremios sólo se retiran en Bs. As.
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Hugo Moyano y Juan Pablo Schiavi compartieron ayer el almuerzo anual de la Cámara de Empresarios del Transporte en un hotel porteño. Entraron juntos y juntos se sentaron, pero se ignoraron a lo largo de todo el condumio.
El hecho es inédito: de los cinco titulares de la rama gremial, sólo Hugo Omar Curto, metalúrgico e intendente de Tres de Febrero, seguirá en su cargo. El cacique es una rara avis: tiene pertenencia a esas dos dimensiones paralelas, el sindicalismo y el PJ territorial. Tuvo, de hecho, tensiones expresas con Moyano que a poco de asumir lo invitó a una cena para que le aporte su expertise sobre cómo funcionaba el partido. Ajeno a toda diplomacia, Curto le sugirió que olvide el modo sindical para conducir el PJ. El jefe de la CGT no volvió a consultarlo.
Los demás, encabezados por el camionero, darán un portazo que todavía no se formalizó administrativamente.
El canillita Omar Plaini, a quien Moyano «integró» a la cúpula cuando reemplazó a Alberto Balestrini en la jefatura del PJ, fue el segundo en transmitir su decisión. Luego lo hicieron Jorge Mancini (CEAMSE), Miriam Lomocano (Camioneros) y Abel Frutos (Panaderos).
Los suplentes, según se confirmó, integrarán la ola renunciante: Juan José Moreyra, de la Juventud Sindical, Carlos Pesce (Camiones y jefe de la CGT de Junín) y Viviana Tolosa, también delegada del sindicato que comanda Moyano y su hijo Pablo. En lo formal, nada cambiará: el único efecto de la renuncia masiva es que la rama sindical, que cuenta con cinco consejeros titulares y cuatro suplentes, quedará reducida a la personalísima representación de Curto.
De todos modos, quedará inscripto en el vasto anecdotario partidario: no hay registro de la salida, masiva, de consejeros.
En lo burocrático, en tanto, la jefatura del PJ bonaerense pasó automáticamente a la vice segunda, Cristina Álvarez Rodríguez, exministra de Infraestructura y actual ministra de Gobierno de Daniel Scioli. La sobrina nieta de Eva terminó en esa butaca por gestiones de Balestrini.
Anoche, en Ituzaingó y en la sede del PJ nacional en la calle Matheu, dos cenas de despedida de año exploraron los próximos movimientos en el partido. La determinación general, en línea con el pedido de Casa Rosada, es mantener a los consejos en estado de hibernación.
Sin embargo, entre los intendentes -con quienes Moyano tuvo una pésima relación- circula, quizá sólo como declaración de voluntad, la intención de organizar una reunión del partido, con concurrencia perfecta -salvo los renunciantes- como una señal de que el problema era el camionero, no el partido.
En Matheu, quincho clásico de los legisladores, se reunieron diputados para despedir el año. En Ituzaingó, con Alberto Descalzo como anfitrión, se encontraron intendentes y legisladores de la Primera Sección electoral, oeste y norte del conurbano.
La renuncia de Moyano, en esos círculos, fue tomada como una bendición porque, en rigor, jamás lograron sintonizar con el camionero. Sin embargo, en confianza, algunos jefes comunales advierten que un enfrentamiento entre Camioneros y el Gobierno repercutirá en sus distritos.
La poderosa presencia de Moyano en el negocio de la basura es un fantasma permanente para los intendentes. Alcaldes como Fernando Gray, de Esteban Echeverría, o Francisco «Barba» Gutiérrez, de Quilmes, o el propio Curto, soportaron largas batallas con Camioneros.
No tienen indicios, por ahora, de cómo evolucionará su vínculo con el gremio en medio de una disputa, siquiera semiabierta, entre Moyano y Cristina de Kirchner. Anoche, en Ituzaingó, se exploraron esas variantes.
El efecto de la renuncia de Moyano pierde potencia cuando se salta del PJ bonaerense al PJ nacional. Allí ocupaba la vicepresidencia tercera, detrás de Daniel Scioli, que quedó a cargo del mando con la muerte de Néstor Kirchner, y del gobernador del Chaco, Jorge Capitanich.
El anuncio del jefe de la CGT, con críticas respecto de que el partido es una «cáscara vacía» que se maneja desde la Casa Rosada, no tuvo por ahora contagio en otros caciques gremiales: Antonio Caló, de la UOM, el sindicalista con más cargo detrás de Moyano, no renunciará.
Tampoco dimitirán Andrés Rodríguez (UCPN), José Luis Lingieri (OSBA) ni Gerardo Martínez (UOCRA). El taxista Omar Viviani es el socio más cercano a Moyano en la cúpula del partido. Podría, si se tensa el vínculo, dar ese paso; aún no lo hizo.


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