Radicales animan alianza con Lousteau y resisten réplica nacional en distrito que gobernó Mauricio Macri. La otra aliada, Carrió, pone plazos.
Eco. Fernando Sánchez (Carrió), Roy Cortina (PS), Lousteau, Emiliano Yacobitti (titular UCR Capital), Graciela Ocaña y Maxi Ferraro, en cena radical, el miércoles. Conformaron la alianza que casi le gana la Capital al PRO.
Los dos tienen aspiraciones y coinciden en que esos anhelos sean un remedo de las elecciones de 2015. Martín Lousteau acarició la jefatura de Gobierno con un combo -ECO- que incluyó principalmente a radicales y "lilitos" (también socialistas y a la agrupación de Graciela Ocaña). Perdió por menos de 50 mil votos y eso le da aire para anticipar un pliego de condiciones, mientras Horacio Rodríguez Larreta se desvela por llevarle a Mauricio Macri con firma y sello la conformación de Cambiemos en la Ciudad de Buenos Aires.
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La certeza que dio el exministro el miércoles por la noche en Parque Norte, en una cena en homenaje a Hipólito Yrigoyen volvió a sacudir al macrismo. Dijo que ECO estará en las elecciones del año próximo. Un deseo, ya que esa alianza no tiene existencia política, ni reflejo en un bloque porteño, aunque hay sintonía. Inclusive el propio Larreta y Lousteau conversan a menudo y, otro interlocutor para la ingeniería que tiene como objetivo el jefe de Gobierno es Emiliano Yacobitti, el titular de la UCR Capital, que promovió el encuentro en Parque Norte donde Lousteau fue orador privilegiado (raro, no es radical).
Ese remedo tuvo sabor en la mesa de la comida que compartió el economista, donde se sentaron (ver foto) Yacobitti, Ocaña, los lilitos Fernando Sánchez (fue su candidato a vice jefe el año pasado) y Maximiliano Ferraro y el socialista Roy Cortina.
La tropa de Elisa Carrió definirá en marzo cómo se presentará a las legislativas de octubre, si la diputada será candidata o no y, si lo es si competirá en la Ciudad de Buenos Aires o en la provincia.
El radicalismo y lo que es hoy el bloque Suma en la Legislatura porteña (4 radicales y dos referentes de Lousteau), un residual de ECO, ya le viene diciendo no a R. Larreta. El mes pasado los reunió en la sede que el Gobierno porteño tiene en la calle Uspallata, y el jefe de Gobierno, intercaló en la tenida sobre temas legislativos su objetivo. "Tengo como aspiración armar Cambiemos en la Ciudad de Buenos Aires", les dijo R. Larreta, pero no pudo avanzar. Tampoco semanas atrás cuando se reunió a solas, casi en secreto con Carrió, con el mismo temario de asuntos de leyes como formalidad.
Así, ese rival amigo, Lousteau le anticipa agitando que se presentará por conseguir esos 50 mil votos que le faltaron, en las elecciones para la renovación de la jefatura de Gobierno en 2019. El mar de fondo lo explica de alguna manera el presidente del bloque Suma+ de la Legislatura porteña, Hernán Rossi.
El diputado asegura que lo que le trasmiten al PRO es que "Cambiemos no puede ser un acuerdo electoral de listas, sumar votos o lugares en el Gobierno, tiene que ser un programa para la Ciudad y de eso estamos lejos".
Es que no hay coincidencias en temas clave y, por otra parte, tampoco esos socios de Macri, tiene en el distrito porteño cargos en el Ejecutivo.
"Para poder armar hace falta más que una PASO", dicen desde el radicalismo aunque, la posibilidad de una interna sólo se daría si se conformara Cambiemos en la Ciudad u otra alianza entre los aspirantes a la competencia.
La última mortificación de los socios del combo (que no lo son en la Ciudad) fue cuando el jefe de Gobierno giró el proyecto de Presupuesto 2017 a la Legislatura. "Es la ley de leyes y no nos consultaron", se quejaron para dar reflejo de que están afuera de la administración que comanda R. Larreta.
El juego electoral seguirá hasta marzo, para cumplir entre abril y mayo con los plazos para la votación local que la Ciudad hará junto con la nacional, para la renovación de legisladores.
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