10 de junio 2015 - 00:00

El Triple Concierto de Beethoven por flamante orquesta

Mariana Quainelle, Mariana Caminoa  y José Araujo tendrán a su cargo las interpretaciones solistas del “Triple concierto” en el Auditorio de Belgrano.
Mariana Quainelle, Mariana Caminoa y José Araujo tendrán a su cargo las interpretaciones solistas del “Triple concierto” en el Auditorio de Belgrano.
 El año pasado, y como una forma de contribuir a la vida musical argentina, afianzar su relación con la comunidad y dar mayor difusión a su actividad, la Fundación ArgenINTA constituyó una Orquesta de Cámara integrada por jóvenes profesionales. Mañana a las 19, con entrada a colaboración (lo recaudado es a total beneficio de la Escuela Provincial Agrotécnica N° 13 del departamento Valle Grande, en la provincia de Jujuy), la agrupación se presentará en el Auditorio de Belgrano bajo la dirección de Guillermo Becerra.

El programa estará integrado por el "Triple concierto" para piano, violín, cello y orquesta de Beethoven con Mariana Quainelle (piano), Mariana Caminoa (violín) y José Araujo (cello), la "Sinfonía simple" de Benjamin Britten y dos tangos en arreglo para orquesta: "Recuerdo" y "Cafetín de Buenos Aires". Dialogamos con Caminoa, concertino de la OCFA, y Quainelle, también integrante del ensamble:

Periodista: ¿Cómo y por qué surge esta Orquesta?

Mariana Caminoa:
La iniciativa surgió a comienzos del 2014. La dirección de la Fundación ArgenINTA planteó el interés de contar con una agrupación de cámara, pensando en la función de la Fundación en su compromiso con la comunidad. La Fundación hace muchas cosas en ese sentido, y el director se preguntó por qué no llevar música a la gente, que es un bien cultural que nunca está de más. Las orquestas de cámara no son comunes en nuestro país, había un espacio a llenar. Pero también se planteó el objetivo de acercarnos a nuevos públicos. La Ciudad tiene espacios conocidos, el público ya va, entonces lo que intentamos es hacer una programación de dos ciclos al año, uno de otoño y uno de primavera, y cada uno con dos conciertos, uno en la Ciudad y otro en el conurbano. La idea es llevar la Orquesta a gente que no viene aquí y no cuenta con este tipo de espectáculos. Las experiencias vienen siendo muy interesantes. El año pasado tocamos en Llavallol, este año repetiremos aquí este concierto, y tuvimos la suerte de vivir la reapertura del teatro del barrio. Cuando llegó a mis manos la responsabilidad de guiar la Orquesta, como yo trabajo en la Sinfónica Nacional la idea fue un poco la de buscar la posta de esas presentaciones para un público distinto.

Mariana Quainelle: A través de la Orquesta se llega a lugares a los que de otra manera no se llegaría, el trabajo de la Fundación despierta más curiosidad.

M.C.: Es loable que un organismo como la Fundación decida dar vida a este tipo de proyectos. Como músico profesional uno sabe que se pueden soñar muchas cosas, pero hacer que los proyectos vivan necesita de mucho apoyo y esfuerzo que no se ven en el escenario. Y la Fundación sostiene muy bien, es un trabajo conjunto de un gran equipo.

M.Q.: En Buenos Aires cuando uno toca con su proyecto personal a veces se tiene que imprimir uno mismo su programa de mano, incluso en salas y ciclos de organismos oficiales, que nos dicen "traigan su gente porque si no el ciclo se cae". Aquí en cambio nos han puesto la mejor calidad en la impresión, fotografía, difusión, logística. Sólo nos tenemos que preocupar por hacer música. Es un ejemplo.

P.: ¿Por qué se eligió el Triple concierto de Beethoven?

M. Q.:
Es un concierto que vale la pena hacer, y que tiene una formación de cámara que se enfrenta a una pequeña orquesta. El desafío era agrandar el ensamble que teníamos para poder abordar esta obra. Los solistas somos integrantes de la orquesta, y se invitó a un director de la talla del maestro Becerra y a vientos y percusión para completar el orgánico.

M.C.: Es una orquesta chica pero suena, es una obra bastante grandiosa.

P.: ¿Cuál es el repertorio habitual de la orquesta?

M.C.:
Va del barroco al siglo XX, y se tiene muy en cuenta lo argentino y latinoamericano. En estos programas que hemos hecho incluimos obras de Gianneo y tangos, que la gente disfruta mucho cuando reconoce las melodías aunque no esté presente el canto.

P.: ¿Cómo es el régimen de trabajo?

M.C.:
Habitualmente se planifican cuatro ensayos y dos conciertos por temporada. Se trabaja con mucha intensidad: es muy poco tiempo de preparación y mucha calidad de trabajo. Los músicos no sólo disfrutan mucho de lo que hacen sino que tienen una gran capacidad para la música de cámara, para resolver los programas en tan pocos ensayos. Muchos de los músicos tienen el material de orquesta antes y lo van viendo. Son profesionales jóvenes y con experiencias muy diversas, y muchos de ellos tienen sus propios ensambles de cámara: es uno de los requisitos que hacen que el trabajo funcione. Y no sólo clásico. Eso hace que todos aprendamos, y es fantástico.

P.: ¿Es la primera vez que trabajan con un director invitado?

M.Q.:
Sí, es la primera vez que nos vimos en la necesidad de contar con la batuta experta. Al principio funcionábamos en el estilo antiguo, ya que la figura del director es relativamente moderna, generalmente se dirigía desde el piano o el primer violín. Aquí, por la exigencia de cada solista, decidimos llamar a Guillermo. La experiencia fue estupenda, nos entendimos casi sin hablar, no hubo más que saludarnos y ya el primer día hicimos un ensayo completo.

Entrevista de Margarita Pollini

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