12 de mayo 2009 - 00:00

El violador mendocino pidió perdón

El hombre acusado de haber violado durante dos décadas a su hija, con la que habría tenido siete hijos-nietos, pidió perdón ayer a su familia, aunque se negó a declarar ante la Justicia, que podría darle una condena de hasta 50 años de prisión.

Cuando salió del despacho del fiscal Marcelo Gutiérrez del Barrio y era llevado a una cárcel, el hombre habló con la prensa y afirmó ser inocente, aunque aseguró que quisiera volver el tiempo atrás porque se siente mal por lo sucedido.

Asimismo, pese a negarse a declarar, el acusado, de 67 años, les pidió perdón a sus familiares y, en especial, a su hija -actualmente de 35-, que lo acusó de los delitos que lo llevaron ante la Justicia.

La denuncia señala que el «Chacal» mendocino está acusado por el delito de «abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, en un número no determinado de veces».

El fiscal de la causa, Marcelo Gutiérrez del Barrio, advirtió que al imputado podría corresponderle una pena de 50 años por los abusos sexuales que cometió. Además, informó que solicitó una prueba de ADN al imputado, aunque recién se llevará a cabo después de que pasen los tres días que la defensora oficial tiene para pedir un perito de parte.

El fiscal, en rueda de prensa, indicó que por el momento se presentaron cuatro personas a declarar en torno al caso: la víctima, su madre y otros dos testigos, cuya identidad se negó a reve-lar. Gutiérrez del Barrio, pe-se a admitir conocimiento sobre anteriores presentacio-nes judiciales, aseguró que «por tratarse la víctima de una persona mayor», la imputación del supuesto abusador no se pudiera haber hecho.