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Eliminar la dualidad monetaria, una deuda que resiste al cambio
El peso y el CUC conviven en el país desde 1990 tras el derrumbe de la Unión Soviética. La promesa de reunificación ya lleva 10 años.
LARGO CAMINO. En un cartel, cerca del pueblo Petro Pi, en Cuba, se lee “Sí se pudo, sí se puede y sí se podrá”.
Para llevar adelante la unificación, las autoridades cubanas crearon un equipo de más de 200 especialistas, divididos en 13 subgrupos de trabajo, e incluso consultaron a expertos extranjeros, sobre las posibles consecuencias de la unificación.
"La medida tiene un efecto en toda la economía y en la sociedad, no es solo cambiar una moneda por otra, tiene que ver con la formación de precios, con la capacidad de compra del salario", aseguró en una reunión parlamentaria Marino Murillo, el responsable de las reformas en la isla.
La tasa general es cambiar 24 CUP por un CUC o dólar, pero muchas empresas estatales se benefician de cambios uno por uno, mientras que el diferencial lo cubre el Estado cubano inyectando capital de los presupuestos generales, generando ficticios balances positivos en las cuentas empresariales.
Estos irreales resultados de la contabilidad favorecen a las empresas importadoras y perjudican a las exportadoras, por la sobrevaloración interna del tipo de cambio del peso nacional.
Un correcto tipo de cambio daría luz entre tanta sombra contable, poniendo al descubierto las empresas que son claramente deficitarias pero cuya ineficiencia queda oculta con el tipo de cambio actual.
La primera consecuencia de esa contabilidad real haría que el 40% de las empresas estatales fuesen irrentables, según expertos cubanos, lo que genera una gran preocupación en el Gobierno cubano por el impacto social que causarían los cierres de compañías.
"Ante las realidades sociales y políticas que los cambios económicos desatan, el Gobierno opta por aminorar la marcha de las reformas", aseguró a DPA el académico cubano Arturo López-Levy, profesor de la Universidad de Texas-Rio Grande Valley.
En los últimos años, varias veces circuló el rumor callejero de la inminente eliminación del CUC dejando como única moneda el CUP, lo que provocó largas filas a las puertas de las sucursales bancarias para cambiar dinero.
Las autoridades cubanas salían después desmintiendo la inminente unificación pero tampoco aclaraban cuándo se realizaría, dejando la decisión como una de las medidas pendientes que tendrá que enfrentar el nuevo presidente cubano.
| Agencia DPA |


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