2 de abril 2014 - 00:00

Emoción de principio a fin

Saveljich no lo puede creer. El partido recién empezaba y con un cabezazo abrió el marcador.
Saveljich no lo puede creer. El partido recién empezaba y con un cabezazo abrió el marcador.
Fue un partidazo, con virtudes y errores, pero con mucha emoción y con seis goles, cosa muy rara en este fútbol mezquino en el que abundan los cero a cero.

Racing empezó ganando en el primer minuto de juego y terminó empatando cuando el partido moría y parecía que Estudiantes se llevaba la victoria.

El empate fue lo más justo, porque cada uno tuvo su momento y lo aprovechó. Racing empezó ganando con una jugada patentada mundialmente por Estudiantes: tiro de esquina, Cahais que cabecea en el primer palo y Saveljich que la mete de cabeza en el segundo. Pero la Academia no pudo mantener la ventaja más de 15 minutos, cuando Guido Carrillo aprovechó un rebote en el área para empatar.

El partido fue de ida y vuelta y tuvo (además de los goles) otra media docena de situaciones claras de gol. Racing lo había volcado a su favor por la velocidad de Viola, quien en un gran desborde habilitó a De Paul para el segundo tanto de Racing, pero Mauricio Pellegrino puso al "Patito" Rodríguez que fue fundamental, porque generó el 2 a 2 con un desborde que aprovechó Olivera y metió el 3 a 2 en otra gran corrida. Cuando parecía que ganaba Estudiantes, vino el zapatazo de 35 metros de Campi y Racing salvó un punto.

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