Los empresarios vinculados al agro tienen una visión menos negra de la realidad que el resto de sus colegas, indica una encuesta de expectativas de miembros CREA. En el último año y medio se registró un progresivo descenso de las expectativas de este grupo, pero aún mantienen niveles superiores a los registrados entre los años de la guerra contra el kirchnerismo.
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Empresarios del agro, un poco más optimistas que en 2018
En marzo, el 43% de los empresarios consultados consideró que la situación del país estará mejor dentro de un año (versus un 46% en marzo de 2018), mientras que un porcentaje similar cree que seguirá sin cambios respecto de la actual coyuntura.
Un 13% de los encuestados cree que estará peor.
Esa misma dinámica se repite cuando la consulta indaga acerca de la situación prevista con respecto a la propia empresa en el término de un año. En ese caso es el 45% de los consultados que ven tienen una posición optimistas.
El informe de CREA indica que “en la mayor parte de las regiones agrícolas, los rendimientos obtenidos de girasol y sorgo 2018/19 fueron similares o superiores a los planificados, mientras que en el caso de la soja de primera y del maíz temprano también se proyectan, en general, producciones mayores a las presupuestadas”.
Estimaciones
Un 68% de los empresarios consultados manifestó que realizó o planea efectuar inversiones durante el presente año. Un 30% de los encuestados dijo que prevé cambiar la camioneta (porcentaje similar al registrado un año atrás, pero inferior al 43% relevado en 2018), mientras que esa proporción fue del 22% para renovación de mangas y corrales (versus 25% un año atrás), del 14% para tractores (18%), del 11% para sembradoras (8%), del 6% para pulverizadoras (8%) y del 3% para cosechadoras (igual porcentaje que un año atrás).
Un 11% del total de encuestados en marzo manifestó haber tomado coberturas de precios (forwards, futuros y/o opciones) en soja 2018/19, mientras que esa proporción un año atrás era del 21%. “El reducido nivel de coberturas podría comprometer los márgenes de aquellas empresas que deban vender toda o parte de su producción de soja de primera para cancelar deudas, abonar gastos corrientes o financiar la próxima campaña fina, entre otros usos”, advierte .
El reporte aclara que luego de que la sequía de 2018 les quitara liquidez a la mayor parte de las empresas agrícolas, este año los buenos rendimientos logrados y previstos en lo que aún falta cosechar permitirían que las necesidades de financiamiento regresasen a los valores históricos recientes.


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