13 de noviembre 2017 - 00:00

Empresas denuncian “medidas discriminatorias”

Las empresas productoras de gaseosas denunciaron durante el fin de semana que se sienten discriminadas porque en el proyecto se reforma tributaria se mantiene el impuesto al sector. Además, en el caso particular de Coca Cola, aseguró que de confirmarse el gravamen podría frenarse un reciente anuncio de una inversión de más de u$s1000 millones en la Argentina.

Según un informe de la Cámara de la Industria Argentina de Bebidas sin Alcohol (CADIBSA), "la eliminación del impuesto interno al vino, al champagne y a la cerveza, y el incremento de impuestos sólo a las bebidas sin alcohol azucaradas son medidas claramente discriminatorias contra las economías regionales de 12 provincias productoras de insumos como azúcar y jugos de frutas". La entidad le reclamó al Gobierno "la misma consideración con el resto de las economías regionales que forman parte de la cadena de valor del sector de bebidas sin alcohol" y mencionó la necesidad de poner el foco en la recaudación de la evasión impositiva que supera el 30% en la industria y que significaría una cifra mayor a la que se planea recaudar con este incremento impositivo al sector formal de bebidas sin alcohol", CADIBSA. Recordó además que "en la actualidad el 50% del precio que paga el consumidor por una bebida sin alcohol corresponde a impuestos".

Por su parte, Esteban Agost Carreño, director de las cámaras de productores de ese segmento y de la compañía Coca-Cola, aseguró que la confirmación del impuesto "puede causar 5 mil despidos en el sector". En declaraciones a radio El Mundo dijo que la eventual puesta en marcha de la suba del tributo "provocará una suba inmediata de 11%" sobre el valor de los productos. Sostuvo que "la suba del impuesto tiene un mero fin recaudatorio" y pidió no relacionar las bebidas con los problemas de la salud. Por su parte, según confirmó este medio el viernes, Coca-Cola evalúa frenar inversiones por unos u$s1.000 millones en la Argentina y dejar de comprar jugos a productores citrícolas por unos u$s250 millones de persistir el impuesto interno. La empresa analizó el viernes por la mañana la situación, y consideraron que existe un cambio brusco en las reglas de juego acordadas, por lo que ya empezó a rediseñar sus planes de negocios en la Argentina, por lo que podría haber un fuerte impacto en la producción frutícola. En ese marco es que Coca-Cola está evaluando dejar de comprar jugo concentrado en la Argentina. El año pasado adquirió producción por un equivalente a u$s250 millones, lo que representa un 80% para exportación. Se trata de jugos de limón, manzana, naranja, peras, pomelo, uva y durazno que son producidos en las regiones del NOA, NEA y el Alto Valle de Río Negro, en la Patagonia. Pero además, los ejecutivos de la compañía en la Argentina analizan por estas horas desactivar el plan de inversión por u$s 1.000 millones que le anunciaron a Macri el año pasado.

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